¡Digan no al PLAGIO!
Capítulo 18
-No me vuelvas a dejar – dijo – ya no – pero no pudo decir más, pues sus ojos empezaron a cerrarse de nueva cuanta
-No, ya no te volveré a dejar… no puedo – le dije, probablemente, no recordaría lo qué me había dicho, pero yo si recordaría lo qué le había prometido y esta vez se lo iba a cumplir
Me quede observándola, no se cuanto tiempo paso, solo escuche que alguien me llamaba, y no fue hasta que reaccione cuando sentí una mano en mi hombro
-Hijo – hablo mi mama
-Dime
-Ten, supongo que te quedaras, así que te traje una manta, está muy frio aquí, y aquí esta otra para bella, está enfriando un poco, no queremos que se enferme – dijo con cariño, se acercó a bella y beso su frente – descansa – me dijo, me dio un beso en la mejilla y salió de la habitación.
Yo, por mi parte me acomode en el sillón que estaba junto a su cama, tome su mano, acariciándola distraídamente, miraba su cabellera, esparcida en las almohadas, me encantaba despertar en las mañanas con su cabello esparcido en mi cara y en su almohada, como extrañaba esa sensación, después de unas cuantas horas me sentí cansado, por lo que decidí recargar mi cabeza junto a su mano, tratando de no dejar ningún peso sobre su brazo o mano, y me deje caer en los más profundos sueños.
No se cuánto tiempo paso, pero sentí que alguien acariciaba mi cabello, suavemente pasaba su mano por mis mechones rebeldes…
-Debes de estar torcido del cuello… - me dijo en apenas un susurro
-Mmm, no importa, no podía quedarme en casa sabiendo que estabas aquí – le dije también quedamente mientras alzaba mi rostro, estaba todavía recostada, se veía con mejor color en las mejillas que el día anterior - ¿Cómo te sientes?
-Mejor, ya no me siento mareada, solo tengo algo de hambre
-Oh, le hablare a la enfermera – le dije, ella solo me regalo una pequeña sonrisa y asintió.
Salí del cuarto y me encontré a la enfermera, le pedí el desayuno de Bella y en menos de 10 min ya estaba mi Bella comiendo, y se veía que tenía mucha hambre, pues no le duro el gusto más de 10 min en acabárselo
-¿Satisfecha? – le pregunte en tono burlón
-Sip, mi pobre pequeña me está haciendo comer mucho últimamente – me dijo con un sonrojo
-Es normal, hable con la doctora en turno y me dijo que al medio día nos darán la alta, así que le hablare a Renée para que te traiga tu ropa ¿te parece?
-Sí, gracias – me dijo
-No tienes nada que agradecer bells, solo yo – le dije
-Ed
-Dime – me acerque y me senté en la cama
-puedes seguir con los planes de decoración de la habitación de lizzi, tienes derecho a hacerlo y creo que tampoco fue la mejor manera de reaccionar de parte mía
-¿ya no quieres ayudarme entonces?
-no es eso… es que no quiero seguir discutiendo contigo…
-Pero ya no tenemos por qué hacerlo… yo quiero que me ayudes, siempre guardamos esa habitación para nuestro bebe y aunque no quieras, ese departamento siempre será únicamente tuyo, de nadie más… siempre será la dueña y señora de nuestra casa – le dije con firmeza y cariño a la vez
-¿Seguro? – pregunto, mordiéndose el labio, y mi cuerpo no lo pensó dos veces, me acerqué la bese, mordí ligueramente su labio y lo libere de sus dientes, y a ella no pareció importarle, pues respondió a las caricias de mis labios, los cuales eran delicados con los suyos, lentamente me fui retirando y recargue mi frete en la suya
-Te amo mucho bella… y sé que me he equivocado más de lo que me gustaría reconocer y sé también que te he lastimado mucho… que la confianza que alguna vez me tuviste se ha esfumado, pero quiero que me des la oportunidad de reconquistarte y de que me gane tu confianza de nuevo… solo te pido una oportunidad, si no funciona te prometo que nunca más te molestare con esto de nuevo… y simplemente me mantendré al pendiente de mi hija, porque nunca me alejaras de ella ¿verdad?
-No, tu sabes que no sería capaz de eso – me dijo firmemente, me miro durante unos minutos – te dale la oportunidad Edward, no te dijo que borrón y cuenta nueva, porque es imposible para mí, pero si tu estas dispuesto a probarme que puedo confiar en ti completamente… demuéstramelo, no solo me digas que lo harás, porque solo son palabras y recuerda que esas se las lleva el viento – me dijo lo último en un susurro
-te lo prometo – le dije emocionado ¡por fin me daba la oportunidad! Y le iba a demostrar que no la defraudaría una vez más me acerque un poco más y la abrace, y para fortuna mía, correspondió mi abrazo – ¡Gracias! – le dije, pase mis manos de manera lenta en su espalda, de arriba hacia abajo, no sé cuánto tiempo paso, pero cuando escuchamos que tocaban la puerta nos separamos lentamente, no sin antes dejarle un beso casto en el cuello, cerca de la oreja
-Pase – dijo, cuando se separó de mí completamente, estaba algo sonrojada, pero al menos me dio una sonrisa, pequeña, pero ya era una sonrisa y no una cachetada o una huida de mis brazos como la vez anterior
-Hola hijos – entro mi mamá y después Renée
-Hoja hija, Edward, espero no haberlos molestado, pero aquí traemos la ropa de bella, ya hablamos con la doctora y en 1 hr te darán de alta, y no al medio día como estaba previsto – nos dijo, me levente de la cama y camine hacia a madre y Renée, y las salude
-Bueno en ese caso, las dejo para que la ayuden a cambiarse
-Si hijo, ve con tu padre, está afuera – me dijo mi mamá
-Bueno, con permiso - les dije, a los cual asintieron, camine por el pasillo, con una gran sonrisa en mis labios, esperaba que todos esos meses grises, quedaran completamente atrás, y más aún cuando se llevase a cabo el juicio contra Tanya y ahora si podría decir que ese capítulo estaba cerrado completamente…
Las semanas pasaron muy rápido, cuando menos nos dimos cuenta ya era marzo, Bella tenía 32 semanas de embarazo, ósea 8 meses, solo faltaba un mes más y ya tendríamos a nuestra nena en brazos.
Habían pasado muchas cosas, primero el juicio contra Tanya, el cual se llevó a cabo en febrero, a solo un mes después de que se condenara a James, y no le fue nada bien, pues James testifico en contra suya y también su madre y hermanas testificaron lo que sabía y por supuesto que yo también lo hice, sin embargo Aro tuvo que pagar una fianza para que pudiera salir Carmen, ya que a ella se le culpo de encubrimiento, pero después de eso todo fue mejor, mi relación con Bella mejoro notablemente, la llevaba a comer o cenar, dejaba que la abrazara o incluso la besara, aunque no siempre, pero eso no importaba, mientras me dejara cuidarla y que estuviera junto a ella, todo estaba bien.
La decoración de la recamara de mi lizzi ya estaba completa, hace solo 2 semanas la terminamos, ya que no queríamos que se cansara de mas, por lo que habíamos que hacerlo muy deprisa, aunque me encantaba que estuviera en el depa, aunque fuera solo una cuantas horas, ya que ella seguí viviendo con sus padre y yo había vuelto al departamento, sin embargo no era lo mismo sin ella.
En cuanto a los demás, estaban felices, Jasper y Alice ya vivían juntos, solo hace un mes se habían mudado oficialmente, pues Alice había logrado conseguir un trabajo en una de las revistas más reconocidas de moda, y Jasper seguía trabajando en la constructora con nosotros; en cuanto a Emmett y Rose seguían en Manchester, ya que el trabajo de ambos se encontraba haya, pero venían a visitar a bella cada 15 días, lo cual ella agradecía mucho, y yo también.
Mis padres estaban muy contentos también, ya que muy pronto seria el nacimiento de su nieto y ya no hallan que comprar, a pesar de que Bella les decía que no era necesario que compraran nada más, pues ya tenía ropa de sobra, y claro todo era gracias a Alice, a la cual le había dado uno de esos arranques de comprar, y casi estaba seguro que la tarjeta de Jasper estaba sobregirada por varios miles de libras.
En fin, estos meses habían sido bastante tranquilos, pero hoy era el día más emocionante, ya que hoy sería la última ecografía que le harían en 3D, por lo que la podríamos ver muy claramente y eso me había traído loco durante las últimas horas. Por lo que en este momento estaba conduciendo hacia su casa, para ir al consultorio de Ángela, la que ahora llevaba su embarazo de nuevo, ya que Rose no podía viajar muy seguido, debido a sus guardias.
Una vez que llegue a su casa, me estacione y toque la puerta
-Hola Edward – me saludo Renée – sube, está en su recamara
-Hola, gracias, con permiso – le dije, subí las escaleras y camine por el pasillo que me llevaba a su cuarto, toque la puerta
-Adelante – dijo
-Hola hermosa – le dije con una gran sonrisa – ¿lista? – pregunte, mientras me acercaba a ella, estaba sentada en la cama jugando en la laptop
-Hola, y si, más que lista, ya me urge verla – me dijo con emoción mientras apagaba la laptop, me acerqué y le deje un suave beso en los labios
-¿Jugabas?
-Sip, Jake me mostro un juego anoche y me tiene muy entretenida, esta curioso – me dijo riéndose, le tendí mi mano para que le pudiera ayudar a levantarse, ya que su pancita estaba algo grande y no podía moverse con tanta facilidad
-Uff, me siento un globo, pero ya falta poco, lo malo es que ya no puedo dormir mucho tiempo, me canso muy rápido o ella se cansa, todavía no me decido – me dijo con un pequeño sonrojo en sus linda mejillas
-Pues te ves más linda que nunca, y lo de dormir, podemos investigar algo sobre algunas posturas o tal vez si te colocas almohadas entre las piernas te ayude ¿no crees?
-Pues, pero mejor le preguntamos a Ángela
-Sí, bueno vamos que la cita es a las 5 y faltan 25 min, no querrás llegar tarde ¿o sí?
-No, para nada – dijo, bajamos las escaleras, nos despedimos de Renée y salimos hacia el consultorio de Ángela, el camino fue tranquilo, en un silencio cómodo, donde por primera vez en muchos meses, ella tomaba la iniciativa de tomarme la mano, y eso hizo que mi corazón brincara de felicidad, poco a poco las cosas se acomodaban en su lugar, y eso me agradaba, mientras no manchara la felicidad de Bella, todo se encontraba perfecto para mí.
Llegamos al consultorio 5 min antes de la consulta de Bella, nos sentamos en la sala de espera, después de uno cuantos minutos, llamaron a Bella.
-Hola bella – le saludo Ángela – Hola Edward, ¿Cómo han estado?
-hola Ángela, algo cansada, pero muy bien gracias – contesto Bella
-Hola Ángela – le dije yo
-Bueno siéntate Edward, Bella – le llamo - vamos a pesarte y a medirte la presión – le dijo
Se subió a la báscula, y después la sentó y le tomo la presión y medio su vientre, y después regresaron a sentarse
-Bueno ¿y has tenido alguna molestia al dormí? – le pregunto
-Sí, empezó la semana pasada, pero normalmente es cuando me acabo de acostar, después de eso, creo que de tan cansada que me encuentro me quedo dormida
-Es normal, pero te daré una hoja, donde vienes descritas varias formas que te pueden ayudar durante las semanas que vienen
-Gracias
-Bueno vamos a la sala del ultrasonido, para que vean a sus bebe – nos dijo con una cálida sonrisa, nos levantamos y caminamos hacia un cuarto que estaba posterior al que nos encontrábamos, ayude a bella a subir a la camilla
-ya sabes, Baja un poco tu pantalón y tu blusa súbela – le dijo Ángela, le ayude a acomodarse la ropa y acaricie lentamente su pancita, no tenían ninguna marca, o al menos no notable a mis ojos y estaba seguro que todo eso era gracias a Alice y a Renée y también puede que mi madre – el gel esta algo frio – dijo Ángela cuando se acercó con un tubo en la mano, coloco el gel y tomo el aparato en su mano izquierda y empezó a moverlo sobre el vientre – veamos, aquí esta – nos dijo - 35 centímetros y pesa casi 1, 700 kg., miren esta es una de sus orejitas – nos señaló la pantalla
-Oh, es tan hermosa – susurro bella
-Es posible que ya tenga cabello y sus uñas ya están completas también y según algunos estudios, dicen que es en esta semana cuando los bebes crean su primer recuerdo – comento
-¿En serio? – le pregunte
-Sí, incluso entre esta y la próxima ya podrá ver, claro que no como nosotros, pero empezarán a abrir los ojos
-Pues todo parece indicar que están perfectas – dijo, imprimiré las fotos y les daré el video, ten ya puedes limpiarte – dijo y le acerco unas toallitas para que se limpiara el gel, con lo cual por supuesto que ayude.
Se acomodó su ropa y la ayude a levantarse, Ángela nos dio unas hojas, las fotos y un video del ultrasonido, salimos a la recepción, page y salimos rumbo a la casa de mis padres, ya que nos habían invitado a comer. Después de unos 20 min llegamos a la casa de mis padres, en el camino no habíamos parado de hablar sobre lizzi y lo felices que estábamos de haberla visto, y que ya pronto no la tendríamos que ver por medio de ese aparato, pues la tendríamos en nuestros brazos.
BPV
Ya tenía 9 meses, estaba en la semana 37 y me sentía sumamente inflada, aunque sabía que todo esto valía la pena, ya empezaba a contar las horas que faltaban para ver a mi pequeña, la esperaba con muchas ansias y creo que todos en la casa también, pero lo que me tenía algo distraída era la propuesta que me había hecho Edward hace unos 3 días…
FLASHBACK
Nos encontrábamos en mi casa, ya que no podía moverme mucho, habían venido a comer Carlisle y Esme, ya que Emmett y Rose habían venido a pasar el fin de semana con nosotros, cuando terminamos de comer, me sentí con algo de sueño y estaba algo cansada de estar sentada, por lo cual subí a descansar un rato a mi cuarto, me recosté y cerré los ojos, no sé cuánto tiempo paso, cuando escuche que alguien abría la puerta, entraron y cerraron la puerta, y lo que después percibí fue que alguien se recostaba junto a mí y pasaba uno de sus brazos sobre mi vientre… era Edward
-¿Qué hora es? – le pregunte
-No quería despertarte – dijo en un susurro
-No te preocupes, solo estaba descansando un poco mis piernas, y pensando
-¿y en que pensabas? – Me pregunto, mientras acariciaba mi vientre, lo cual a mi nena le agrado, pues empezó a moverse mucho – hola pequeña – le hablo, me gustaba que le hablara y también el como ella le respondía, pues pateaba del lado en que él estaba, y también donde se encontraba su mano
-En que estoy muy hinchada – le dije riéndome – y también en que ya falta poco para que nazca
-Sí, unas 3 semanas máximo, la espera ya está por terminarse… pero en cuanto a lo hinchada, sabes que es normal
-Ugh pero me está matando, ya no me puedo poner cualquier par de zapatos ¿sabes?
-Sí, me imagino, pero mientras estés en la casa es mejor que andes descalza, donde haya alfombre, no te puedes enfermar
-Lo sé, y eso es lo que hago, por el momento – le dije, soltando un suspiro
-Bells – llamo, después de unos cuantos minutos después
-Dime – le conteste, y por el tono de voz, descifre que estaba algo nervioso, no necesitaba verlo para saberlo
-Veras… pues es que he estado pensando que tal vez, claro si tu así lo deseas, después de que nazca lizzi… pues… regreses al departamento… sé que es apresurado, pero quiero estar con ustedes todo el tiempo y… - me dijo, y me quede callada, sabía que me iba a decir algo así, pues Alice me había advertido sobre una plática que escucho entre Edward y Jasper, y sinceramente no sabía que pensar, si era cierto que en las últimas semanas no había discutido ni peleado, o al menos sobre nada que no fuera acerca de la habitación o cosas banales, pero no me sentía lista para poder tomas la decisión correcta en este momento, ya que pensaba que las situaciones que ocurrieran durante los próximos meses, en relación con el nacimiento de mi bebe, iban a alterar mi juicio y no quería tomar la decisión equivocada.
-Edward, no sé qué decirte
-No tienes que decidir nada hoy, simplemente quiero que pienses sobre eso
FIN DE FLASHBACK
Así que aquí estaba yo, tratando de no pensar mucho en eso
-Bells – Jake llamo – ¿en la luna? ¿En qué tanto piensas?
-Mmm pues en muchas cosas, pero nada importante… ¿y Leah?
-Al rato voy por ella al aeropuerto
-la extras mucho ¿verdad?
-horrores, sabes he pensado en pedirle que nos mudemos juntos
-¿En serio? – Casi grite – ya era hora, estaba a punto de subastarte para que no te quedaras solterón
-¡Oye! Solo tengo 32 años
-Pues precisamente por eso, lo malo es que mamá te va a extrañar
-Sí, obvio, ¡soy yo!... ¿pero ya en serio, tú crees que sea muy apresurado?
-Le preguntas a la persona equivocada, primero porque me casa a los 20 años, aunque tuve una relación previa de 3 años con él, ahora pienso que nos apresuramos un poco y segunda porque me divorcie de él y aparte de todo espero una hija de él… así que no creo que sea la indicada para responder – le conteste con un poco de humor, el pareció algo pensativo y unos segundos después de, que al parecer reflexiono, me pregunto
-¿Te arrepientes? Y me refiero a todo, al haber ido conmigo ese día a su casa a cenar
-No, porque me enamore, y eso es muy independiente de si me engaño o no, solo pienso que si debimos haber esperado a que yo terminara la carrera para casarnos, eso es todo
-Nunca pensé que ese día traería tantas consecuencias a nuestras vidas – me dijo
-Yo menos, iba con la idea de que me iba a aburrir enormemente con todos tus amigos, a los cuales todavía no me caen muy bien, claro a excepción de dos personas pero lo que es Tayler, Mike no los soporto mucho
-Sí, me di cuenta desde que los viste por primera vez en la casa, lo bueno es que ibas a la escuela del otro lado de la Cd… sabes tú le encantabas a Mike, pero cuando Edward le dejo claro que tu era su novia, él se alejó de Edward
-Sí, eso fue lo que él me dijo, y para mí fue un alivio, no me agradaban sus insinuaciones y lo peor es que nunca entendía mis indirectas, ni siquiera cuando casi lo dejo sin hijos – le dije riéndome
-¿Entonces es cierto?
-Claro que lo es, no se podía quedar así, porque crees que Edward le dejo claro que no tenía por qué acercarse a mi
-¿Él estaba cuando le pegaste?
-No, estábamos en el jardín solo Mike y yo, entonces se acercó y me quiso besar y obviamente yo no se lo permití, así que mi rodilla subió un poco por su entrepierna, y salí corriendo de ahí, fue en el comedor donde se encontraba Edward y Jasper y me preguntaron que me ocurría y pues solo les dije que mejor fuera a ver a su amigo
-Wow, no sé dónde me encontraba yo
-En tu habitación con tu novia o amante en turno, no supe que era de ti – le dije divertida por su expresión
-Amante, nunca tuve novias hasta que apareció Vanessa… pero esa es otra historia que ya nos sabemos ¿no? – dijo evadiendo el tema
-Sí, otra historia… Jake, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Por fin… dime que traes en tu cabecita
-Pues… es que Edward me pidió que volviera al departamento después de que lizzi naciera – le dije con la mirada fija en mis manos, que estaban acariciando mi pancita, y el pareció meditarlo por unos minutos
-No lo hagas, y menos ahora que, pienso, que estas más vulnerable, tomate las cosas con calma, si volverás con él o no a vivir, llegara con el tiempo, no lo apresures, solo concéntrate en ti y en mi linda sobrina – me dijo con una sonrisa y mirada tierna – cualquier cosas que decidas hazlo cuando ya no te sientas que las hormonas te van a traicionar
-Gracias… - le dije – y también gracias porque ya no has buscado pleito con el – le di una sonrisa en agradecimiento
-No tienes que agradecer, yo solo quiero que estés bien.
Se levantó de la cama y salió de mi cuarto… creo que tiene razón, era mejor esperar, por si era cierto que por el momento las hormonas del embarazo me estaban gobernando completamente.
Las semanas pasaban muy lento, cada día me sentía más incómoda con mi cuerpo, apenas ayer habíamos ido al consultorio de Ángela, y me había dicho que lizzi ya estaba en posición, que solo faltaba que rompiera fuente y todo pronto terminaría… lo cual yo esperaba con ansias, pero el día de hoy me encontraba sumamente incomoda, con mucha presión en mi pelvis, de pronto me entraron unas enormes ganas de ir al baño, así que con mucho cuidado me levante del sillón en donde me encontraba, camine lentamente al baño, en cuanto entre al baño sentí que algo bajaba por mis piernas, baje la mirada y me encontré con un gran charco de lo que parecía agua… ¡Oh! Creo que ya llego la hora bella me espante por un momento, pero respire profundamente y camine con mucho cuidado de regreso a mi cuarto, me dirigí a la puerta y me asome por ella
-¡MAMÁ! – grite, y creo que con algo de miedo
-¿Bella? – pregunto Leah, que estaba saliendo del cuarto de Jake, que se encontraba junto al mío
-Bells ¿qué pasa? – salió Jake, con una cara de susto
-Hija – dijo mi mama, que venía corriendo
-ya viene – le dije
-Oh – dijo Leah
-¡Mi vida!... ok primero, Jake llévala a la camioneta, Leah, ve por el bolso de Bella y mientras yo le hablo a tu padre y a Edward – dijo, pero como Jake no se movía grito – AHORA – y en ese momento se acercó a mí y me tomo en sus brazos y me bajo
-bells, ya vas a ser mamá y yo tío – dijo con emoción
-Sí, ya voy a ser mamá – le dije con lagrimas
Dejen comentarios! pliss!!!
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