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miércoles, 27 de abril de 2011

Capítulo 19


¡Digan no al PLAGIO!

Capítulo 19

En cuanto salimos de casa, sentí una enorme presión en el vientre bajo, y no la volví a sentir hasta que llegamos al hospital, unos 20 min después, en cuanto llegamos me ingresaron a un cuarto, donde me conectaron a varios aparatos, uno que me día mis signos vitales y otro las contracciones y los signos vitales de mi nena, 15 min después de eso llego mi papá y pocos minutos Edward, quien tenía una mira entre pánico y emoción
-bella ¿Cómo te sientes? – me pregunto antes de darme un beso en la frente
-perdón por no llegar antes, pero el trafico estaba en contra mía – me dijo mientras tomaba una de mis manos y la besaba
-Bien, solo que las contracciones me matan – le dije y en ese momento empezó una, sentí que me partía a la mitad y mi cuerpo solo me pedía que pujara, pero por lo que Ángela me había dicho hace unos minutos después de haberme revisado todavía me faltaba por dilatar unos 4 centímetros y mis contracciones ya eran cada 5 min
-vamos bells tu puedes, recuerda las clases, respira, enfócate en tu respiración amor – me susurro
20 min después me estaba muriendo del calor y del dolor, mi mamá y Esme había ido por hielos, Jake y Leah salieron un momento, ya que no podían estar muchos en la habitación y Carlisle y mi papá estaban afuera, esperando la llegada de Alice y Jasper, que apenas iban a llegar, pues había pasado un fin de semana largo y se suponían que regresaban ayer, pero a la mera hora habían decido regresar hoy, y ya eran las 4:30 pm del día 28 de Abril del 2011, hoy recibiría en brazos a mi nena, por fin
-Espero que tus hielos lleguen pronto
-Yo también… ya no aguanto tanto calor y la presión me está poniendo muy mala – le dije con un lamentoso susurro
-aquí están hija, casi tengo que comprárselos a la enfermera esa, Renée casi la golpea – dijo riendo Esme
-Gracias y ¿dónde está?
– afuera con tu papá, que está bastante nervioso, por cierto Alice y Jazz ya llegaron
-Con permiso, espero no interrumpir – entro Ángela – ¿cómo te sientes bella?
-cansada
-Es normal – nos dijo, miro la hoja de las contracciones, las cuales ya eran más frecuentes y fuertes también – vamos a ver cuánto has dilatado, ya que tus contracciones son cada vez más seguidas – se puso un guante y me ayudo a acomodarme – ya sabes sentirás algo de presión – me advirtió – creo que ya es hora bella – voy a prepararme y a traer a las enfermeras para que te preparen, Edward, supongo que te quedaras ¿no?
-Absolutamente, si bella quiere – dijo, mirándome, yo solo tuve la fuerza para asentí, salió de la habitación y entraron dos enfermeras
-En un rato nos vemos cariño, todo va a salir muy bien – me dijo, me dio un beso en la frente y acarició mi vientre y se despidió de Edward, a él le pusieron un traje muy chistoso, pero por lo que nos dijeron, era necesario, ya que las bacterias podría traernos consecuencias, de pronto entro mi mamá
-Bells, te quiero mucho y aunque te sientas sin fuerzas, piensa que ya pronto veras a tu pequeña, no te des por vencida – me dijo, beso mi frente y salió rápidamente
-Bueno Bella, lista o no, lizzi ya quiere salir – me dijo Ángela con una sonrisa – cuando sientas la contracción quiero que pujes y tu Edward quiero que la ayudes contando hasta diez ¿ok?
-entendido – le dijo Edward, tomo mi mano y me miro a los ojos por un momento – no tengas miedo, estoy aquí
-Bueno aquí viene una bella, respira profundo – me dijo Ángela y eso hice, sentí una enorme presión en mi cadera y vientre y puje con todas mis fuerzas, apreté la mano de Edward y el por su parte contaba
-Bien bella, ya veo la cabeza, al parecer será más rápido de lo que creía, con unos 3 pujos más la tendrás en tus brazos – me dijo – respira profundo – me dijo
Y de nuevo sentí una gran presión, quería gritar, pero no podía, no encontraba mi voz, sentí como algo salía de mí
-La cabecita ya está de fuera – me dijo – en la próxima tienes que pujar más fuerte para que la saca, ¿de acuerdo?
-Sí, pero ya no puedo
-Si puedes bella, ya estás aquí, eso quiere decir que si puedes y vas a poder – me dijo Edward, dándome un beso en la frente – vamos, ya pronto la podremos conocer
-Bueno, hay viene, respira profundo – volvió a indicarme, y lo hice, puje, y creo que incluso lastime a Edward en el proceso, pero no escuche que se quejara – si Bella, vamos ya un poco más – dijo Ángela
-estoy cansada – le dije
-Lo es bella, pero un pujo más y ya la podremos sacar, vamos respira profundo – dijo Ángela
-Vamos bella, tu puedes, no te des por vencida – me dijo con amor Edward, lo mire y me di cuenta que no solo yo estaba asustada, el a sus 29 años, reflejaba pánico pero trataba de esconderlo
-Puja – me dijo Ángela, y volví a pujar y sentí que la presión casi me partía en dos – si bella, así – me dijo, no sé cuánto tiempo paso, pero este pareció detenerse en cuanto sentí que deje de sentir una gran presión y escuche un pequeño chillido – Edward, nos harías el honor de cortar el cordón – le dijo Ángela, el me miro, como pidiéndome permiso
-ve – le dije con una sonrisa, me deje caer sobre las almohadas, regreso a mi lado
-Es hermosa – me dijo
-Solo la limpiaremos y te la mostraremos – dijo Ángela – lo hiciste muy bien bella, solo espera a que veas a tu bebe, y ya podrás descansar – y me dio una gran sonrisa, mire a Edward y vi que unas lágrimas pedían salir de sus ojos
-Bella… yo… gracias, me has hecho el hombre más feliz de la tierra – me dijo y me beso, y no como lo hacíamos los últimos meses, este era un beso con entrega total de su parte, como lo solíamos hacer durante tanto tiempo, cuando estábamos casados y completamente felices
-Aquí esta, 50 cm y 3,300kg, esta perfecta – escuchamos una voz, y me entregaron un pequeño bultito envuelto en una mantita rosa y con un gorrito ya puesto.
Era la bebe más hermosa que había visto en mi vida, tenía mucho pelo, y era exactamente del color de su padre, cobrizo, solo esperaba que no fuera igual de rebelde que el de él, no tenía sus ojos abiertos, pero esperaba que fueran verdes, como los de Edward, la nariz al parecer era muy parecida a la mía, de cuando yo era bebe y también los labios.
-Es hermosa
-Una princesa – dijo Edward – igual que su mamá de hermosa, sin duda – dijo y dejo un beso en mi cien, acerque a lizzi y le deje un beso en su naricita
-hola pequeña, no sabes cuánto tiempo espere por ti, gracias por existir – le dije y unas lágrimas salieron de mis ojos
-Siento interrumpir, pero necesitamos limpiar a bella y terminar de examinar a la bebe, en un rato más la volverás a tener, no te preocupes – me dijo Ángela, la tomo y la puso en un carrito y salieron de la habitación – necesito que salgas Edward, en un rato más podrás la instalaremos en un cuarto distinto para que descansé – explico, Edward se acercó y me volvió a besar
-en un rato nos vemos – me dijo y salió con una gran sonrisa
EPV
¡Era PAPÁ!  Y de la niña más hermosa que jamás haya nacido, claro a excepción de mi Bella, salí de la habitación y me ayudaron a quitarme la bata y las fundas que tenía en los zapatos y en la cabeza, salí en dirección a la sala de espera y me encontré con Jake de frente
-¿Ya nació? – pregunto
-Si, 50 cm y 3,300kg, es simplemente hermosa – les dije, mi mamá se acercó a abrazarme
-Hija, ya eres papá – me dijo con cariño
-Y tu abuela
-Lo sé y créeme una que la adora – dijo soltándome, mi padre se acercó y me felicito
-veras que será muy buen padre
-eso espero – le dije con un poco de miedo, no quería que cuando creciera mi princesa, pensara que no lo era
-bueno y dinos, ¿cómo es?
-Blanca como yo, al parecer, y su cabellos es del mismo color que yo, solo espero que no igual de rebelde
-Esperemos que no – dijo Jake – Oh, no me pongas esa cara, es que la verdad es un desastre tu cabello, no sé de dónde lo sacaste – me dijo en burla
-Créeme que yo me pregunto lo mismo, pero pues si esperemos que no sea igual al tuyo – dijo mi madre – ¿y sus ojos?
-No lo sé, no ha abierto los ojos, su nariz y labios iguales a los de Bella, así que será una mini bella – les dije muy emocionado - supongo que en unos minutos más podremos ir a verla a los cuneros
-¿Y cómo esta bella? – pregunto Charlie
-cansada, pero bien, lo hizo muy bien, Ángela pensó que iba a ser algo tardado, supongo que porque bella es mamá primeriza, pero todo fue rápido, en este momento la está limpiando y después ya podrá descansar, estaba agotada
-y no es para menos, cuando tuve a Jake, sentí que me moría del dolor y casi dormí 15 hr – dijo Renée
-Pero valió la pena ¿no mamá? – le dijo Jake
-Pues te diré – le dijo seria, pero no aguanto mucho y se empezó a reír por la cara que puso Jake – es broma hijo, valiste la pena – le dijo
Después de eso, fuimos a los cuneros y estaban a punto de poner en una de las cunas a mi nena, se veía llena de paz, durmiendo, y estaba seguro que podía quedarme parado observándola dormir, sin ni siquiera casarme
-Es hermosa Edward, la mescla perfecta entre ustedes dos – me dijo Renée
-Si es muy hermosa – le conteste sin quitarle los ojos de encima a mi princesa
Después de lo que me pareció una eternidad, Ángela salió a informarnos que bella ya se encontraba en su habitación y que ya podíamos pasar a ver, pero que era mejor que no entráramos demasiados, ya que todavía necesitaba descansar, por lo que Jake, Leah, Alice y Jasper, decidieron que sería mejor que mañana vinieran a verla y solo nos quedamos mis papás y Renée y Charlie.
Primero pase yo, y hay estaba completamente dormida, se veía radiante, con una paz infinita, me acerqué con mucho cuidado, no quería despertarla, su cabello está atado en una transa, floja al parecer, una de sus manos todavía estaba sobre su vientre, el cual había disminuido un poco su volumen, y la otra a un costado suyo, la cual tenía una aguja, que supuse era suero, pase mi manos sobre su cabeza, acaricie sus pómulos y labios, era todavía más hermosa, si es que era posible, después de unos 15 min, se fue despertando, movió ligeramente su mano izquierda que estaba sobre su vientre y un poco también los ojos.
-Hola – le dije casi susurrando
-Mmm, hola – me dijo con voz ronca pero suave
-¿quieres agua? – le pregunte, ella solo asintió, me acerqué a una jarra de agua y le serví un poco, acerque el vaso, el cual tenía un pequeño popote y se lo coloque en su boca, y ella tomo – ¿mejor?
-Sí, ¿como esta? – me pregunto
-Muy bien, ya la pusieron en los cuneros, y ha estado dormida, al parecer, parece un angelito – le dije con ternura
-¿Cuándo la pobre ver? – me pregunto con un poco de preocupación
-Cuando tú quieras – le dije, sin dejar de acariciar su mano
-¿Y mis papás? – pregunto
-Afuera, esperando a que les avise que ya despertaste, también están los míos, Jake y los demás se fueron, ya que no pueden estar todos aquí dentro, pero mañana van a venir, no te preocupes, ya todos la conocieron – le dije tranquilamente
-Ok, pues quiero verla, diles que la traigan – me dijo con un puchero
-Lo que tú digas – le dije y le di un beso en la frente, salí del cuarto y vi a Renée y a mi madre – ya despertó, pasen, ere a avisar para que tragan a lizzi – les dije, y ellas no lo pensaron dos veces en entrar, camine por una pasillo, buscando a alguna enfermera, pero me topé con mi padre y Charlie
-¿Ya despertó? – me pregunto Charlie
-Si, por que no van, ya están hay Renée y mi mamá – y caminaron en dirección a la habitación, camine unos cuantos metros más y encontré una, le dije que ya podían llevar a la niña y me dijeron que en unos minutos la llevarían, así que regrese
-¿y la niña? – me pregunto Bella
-Ahorita la traen, no te impacientes, y en ese momento entro un pequeño carrito empujado por una enfermera
-Buenas noches – nos dijo – aquí está la pequeña – le dijo a Bella, entregándole a la nena
-Gracias – dijo, la sostuvo entre sus brazos y la miro, como si fuera la primera vez
-Es igualita a ti – le dijo Renée – claro a excepción del cabello – corrigió, a lo cual sonrió bella.
Durante la siguiente media hora lizzi paso por los brazos de todos, hasta que se despertó y empezó a chillar, y supusimos que ya tendría hambre, así que Renée salió por una enfermera, ya que nos indicaron que les tendríamos que llamar cuando eso ocurriera
-Buenas noches, con permiso – dijo una enfermera – al parecer está muy exigente la pequeña – bueno, te voy a indicar como lo debes de hacer – le dijo con una sonrisa cálida
-Bueno, es hora que nos retiremos dijo Carlisle, mañana regresaremos cariño – le dijo a bella y se despidieron todos y nos dejaron en la intimidad
Después de unos 10 min de entrenamiento, Lizzi estaba comiendo, y aferrada al pecho de bella, la cual hacia muecas muy chistosas y se reía un poco
-No te burles – me dijo, tenía un poco de sonrojo en sus mejillas
-No me burlo, solo que es chistoso ver tus muecas… ¿duele? – le pregunte curioso
-Algo, pero supongo que es normal, y también me dan costillas… pero es la sensación más pacifica que he sentido, ¿sabes?
-Quisiera saber, pero nunca podre… ¿eres feliz? – le dije, mirando a mi pequeña
-Demasiado, siento que voy a explotar de pura felicidad – me dijo con una gran sonrisa, pero sin quitarle la mirada de encima a Lizzi – ¿y tú?
-Floto en las nubes de felicidad, estuve esperando este momento desde el momento en que supe que tú eras el amor de mi vida – le dije mientras me sentaba en su cama, y la miraba fijamente
-Ed…
-Ya sé que no me has perdonado, y no te pido que lo hagas, solo te pido que me des la oportunidad de construir de nuevo una familia, ahora que ya la tenemos… por favor, regresa a la casa – le dije a punto de llorar, me sentía vacío sin ella y ahora me sentía más desolado, porque no quería saber que iba a sentir cuando las tuviera que dejar en casa de sus padres y no saber que sucedía con ellas cada minuto o no sufrir con los desvelos…
-Yo sé que es difícil para ti, porque para mí también lo ha sido Edward, no has sido el único que ha sufrido, pero tienes que entender que tengo miedo, no quiero que al día de mañana me arrepienta por mi decisión y no solo salgamos ambos lastimados, sin que mi pequeña también lo salga… yo
-Bella, confía en mí, sé que me equivoque, pero aprendo de mis errores y de este es del que más he aprendido, dame la oportunidad y te juro, te aseguro que no te defraudare y ahora menos que la felicidad de mi hija está sobre la mesa, es igual de importante que la tuya – le dije dejando mi corazón en cada una de las palabras
-lo voy a pensar, es lo único que te puedo decir, porque en este momento, no me siento preparada ni psicológicamente y emocionalmente para tomar una decisión así… entiéndeme por favor – me dijo, mirándome fijamente
-Lo hare – le dije, si eso era lo que quería así seria, no importaba que me doliera, lo importante es que ella fuera feliz.
Después de eso, no hablamos más, lizzi término de comer y le pedí si yo podía sacarle el aire
-pues claro, tómala – me dijo, así que la tome y puse si carita con cuidado sobre mi hombro – no muy fuerte – me recordó y yo solo le sonreí, di suaves, demasiado suaves golpes en su pequeña espaldita, no podía creer que esta pequeña personita, solo se había creado por dos pequeñas partes de nosotros, era simplemente maravilloso, después de unos cuantos minutos, escuche como repetía, solo era un pequeño sonido, pero lindo, claro que lo rea, lo había hecho mi nena, la sostuve en mis brazos y la mesí suavemente y empecé a tararear la nana de Bella, hacía mucho que no lo hacía, pero por desgracia todavía no terminaba la nana de lizzi, por lo que por el momento, usaría esta, cuando al fin se durmió la puse en la cunita.
-Se ve como un angelito – me dijo
-Sí, lo es, por que no descansas ya es algo tarde y debes de estar exhausta – le dije
-¿Qué hora es? – pregunto, y buscando con la mira un reloj
-Las 9:30, así que a dormir – le dije
-¿Te quedaras? – me pregunto
-Sí, claro si tú quieres
-Mmm, pues no me das mucha opción, ya que – me dijo y se empezó a reír – eres demasiado fácil, pero no fue buena idea el reírme, me duele todo – me dijo
-Por burlarte – le dije, y ella solo me saco la lengua, ya se empezaba a parecer a la bella de antes, al menos es ese aspecto – le avisare a la enferme para que venga por la niña, ahora vuelvo
-pero y cuando se despierte en la noche, ¿la traerán?
-No creo, bells, así que disfruta tu últimas noches de sueño corrido – le dije en broma y ella solo me sonrió y rodo sus ojos
-Ok, acércala, para que le dé su beso de las buenas noches – me dijo y así lo hice, y en ese momento Ángela entro
-disculpen, espero no interrumpir – nos dijo - Bella, ya me iba solo entraba a despedirme y por la nena, ya es hora que la regresemos a los cuneros
-Gracias Ángela
-Nada que agradecer, mañana antes del mediodía, paso a revisarte, lo más seguro es que el sábado te demos de alta, así que tranquila – le dijo con una sonrisa – bueno que pasen buenas noches, ahora mando a una enfermera con una almohada extra y un cobertor Edward
-Gracias – le dije
-Esme dejo una maleta para ti en la silla – me dijo bella, señalándola, me acerque y la abrí, estaba un pantalón deportivo para mí y una playera, un cambio de pijama para bella y dos pares de pantuflas, una para bells y uno para mí - ¿Qué es? – pregunto la curiosa
-Una pijama para ti, unos pantalones para mí, y dos pares de pantuflas para ambos
-oh que bien, me las pasas por favor, y le puedes hablar a la enfermera, le quiero preguntar si ya me puedo levantar, quiero ir al baño – me dijo sonrojándose un poco
-Claro
Después de media hora, bella estaba totalmente dormida, así que tome mis pantalones y me encontré con una nota
Ed, te dejo un cambio de ropa para mañana además de los pantalones deportivos, tomas una ducha, pregunte si podías hacerlo y me dijeron que si, así que hazlo, te aseguro que podrás descansar mejor, cuídalas mucho
 Los ama Esme.
Al día siguiente bella despertó un poco inquieta, quería tener a la bebe en sus brazos en cuanto despertó, y para su fortuna no tardaron tanto en traerla, vinieron Jake, Leah, Alice, Jasper y también llegaron de Manchester, ya en la tarde, Emmett y Rose, los cuales quedaron encantados con la nena, también Alice, Emmett y Jake se estaba peleando por decidir quién sería la madrina o el padrino de mi nena, por lo que decidimos intervenir diciéndoles, que cuando lo decidiéramos ellos 3 serían los primeros en enterarse, algo que a Alice no le pareció, pero se tuvo que aguantar, pues Bella se puso muy firme sobre eso.
El sábado en la mañana llego Ángela y nos informó que después de revisar a bella, nos diría si salió hoy o mañana, pero que creía que sería hoy a más tardar en la tarde. También esa tarde le llegaron 5 ramos de flores, uno de Tayler, el cual le mando mucho saludos y lamentaba no estar ahí, puesto que estaba ahora viviendo en Alemania, aun así tanto bella como yo se lo agradecimos, el segundo que llego fue de Aro, el cual la felicitaba y le volvió a pedir disculpas por todo lo sucedido, el tercero era de Mike, el cual a ninguno de los 3 nos pareció, y digo 3 por que Jake prácticamente lo tiro a la basura, y yo lo ayude, como se atrevía a decirle que él estaba dispuesto a hacerse responsable de mi hija, pero lo mejor de todo es que bella se rio y dijo “creo que ya no recuerda que lo deje sin hijos”, el cuarto era de Lauren, nuestra secretaria, y el ultimo era de Tim, el cual fue el favorito de Bella, pero cuando noto que no era el mío, solo me dijo que era hermoso, y un gran gesto por parte de él, y que ella nunca estuvo interesada en el de ninguna manera romántica, lo cual me dejo muy tranquilo.
Después de que Ángela nos informó que ya eran libres de salir, Renée y mi madre la ayudaron a vestirse y a alistar a lizzi, y yo fui a firmar sus papeles de la alta y a que me darían los datos de la pediatra que le asignaron, al cual, según Ángela, era la mejor de Londres, cuando regrese a la habitación, solo se encontraba ella y lizzi
-¿Y dónde están los demás? – le pregunte
-Ya se fueron, querían adelantarse – me dijo sin dejar de mirar a lizzi, que dormía profundamente -  me dijeron que traerían una silla, ya que todavía no puedo moverme mucho – me dijo, y minutos después llego una enfermera, la ayudo a sentarse, mientras yo sostuve a la nena, y empezamos a caminar por el pasillo, llegamos al elevador y bajamos al estacionamiento, llegamos al Volvo y puse a lizzi en su sillita, y después ayude a bella a subir al auto, le di las gracias a la enfermera y se fue, subí al auto y salimos rumbo a su casa.
Cuando llevábamos 3 min de camino, me pregunto algo que definitivamente no me esperaba
-Ed
-Dime
-¿A dónde vamos?
-Pues a tu casa, todavía faltan unas cuadras para la deviación – le dije como si fuera algo obvio
-Pero entonces debimos de haber tomado la desviación pasada – me dijo
-¿Pero esa lleva a Kingston?
-ya lo sé, por eso mismo Ed, el departamento está en esa dirección ¿o no? – me dijo, en ese momento el semáforo se puso en rojo y voltea a verla, era en serio lo que suponía, ella había tomado su decisión… ¿iba a regresar conmigo?
-Bella, ¿estás hablando en serio verdad? No juegues conmigo en este momento – le dije al borde de la histeria
-Claro que estoy hablando en serio – me dijo con una tímida sonrisa, casi igual a la que me dio cuando me dijo que me amaba por primera vez, acerco su mano a la mía y entrelazo sus dedos con los míos – te quería hacer sufrir una rato más – y cambio su tierna sonrisa a una traviesa
-te amo bella… demasiado – le dije y acerque mis cara a la suya
-yo también te amo – susurro y termine de acercar mis labios a los suyos, no fue un beso lleno de pasión, fue un beso tranquilo y lleno de amor, era como si nos hubiéramos besado de nuevo por primera vez, cuando nos separamos un poco, recargue mi frente en la suya, ella todavía tenía sus ojos cerrados – vamos a casa – me dijo
-vamos – le dije y me separe de ella lentamente, di la vuelta y tome el camino a casa, y no solo representaba eso, sino también el camino a una nueva etapa de mi vida, donde tenía que ser más responsable de mis actos y tenía que esforzarme el 200% para hacer feliz a la mujer que amaba y al fruto de ese amor tan inmenso que nos teníamos.

BPV
-Mamá, Esme – las llame
-¿Dime hija? – contestó mi mamá
-Verán quiero hacer algo… pero no sé cómo decírtelo y cómo hacer que Edward no se dé cuenta – le dije un poco nerviosa mientras me terminada de acomodar la ropa, ya que ellas me estaba ayudando a vestirme y a arreglar a lizzi
-¿Pues que es lo que quieres hacer bella? – dijo Esme algo alterada
-nada malo… es que… verán hacer unos 5 días Edward me pido que regresaron con el cuándo lizzi naciera – les dije, mientras miraba a mi nena dormir en los brazos de mi mamá
-¿Y? ¿Te iras? – pregunto mi mama, con cierta emoción… Uff el amor por su yerno nunca murió, pensé
-Sí, pero no se lo he dicho, estos últimos días lo he estado pensando – les informe
-¡Oh! – Exclamo – ¿en serio, le darás esa oportunidad a mi hijo? – me pregunto Esme con lágrimas en sus ojos
-sí, creo que todo merecemos una segunda oportunidad… pero hoy quiero que piense que voy a la casa de mis padres, pero como las conozco, sé que se delataran, así que es necesario que ustedes se vallan primero – les dije un poco apenada
-Pues claro que sí, lo que tú digas, hija – me dijo mi mamá – pero ¿y tus cosas? – me pregunto
-Pues supongo que las puedes empacar por mi ¿no? – le dije, yo no era la que le pedía a mi mamá que hiciera las cosas por mí, pero solo haría esta excepción
-Pues claro que lo hare – me dijo, después de eso, me ayudaron a levantarme de la cama, ya que seguía algo adolorida, pero podía caminar bien, lento, pero bien, entre al baño para lavarme los dientes, termine de arreglar mi cabello, que seguía algo húmedo y salí
-Bueno hija, ya está todo listo, Edward ya tiene la sillita de auto instalada y las cosas, Carlisle ya las bajo a su auto
-¿y mi papá?
-Algo molesto por lo que harás, pero deja lo llamo, está aquí afuera – me dijo mi mama, con un sonrisa a modo de disculpa, y si ya me imaginaba que lo le estaba agradando nada lo que había decidido
-Bueno los dejamos solos – dijo Esme, se despidió de mi
-Gracias –me susurro Esme, y yo solo le di una sonrisa pequeña
- te quiero mucho hija – me dijo mi mamá – cuídala mucho, mañana nos vemos – me dijo, y asentí – y me dio a mi bebe
-Hija, ¿estas segura? – pregunto y se sentó junto a mi
-Sí – le dije
-Prométeme que si te llega a ser algo me lo dirás en seguida
-Papá
-Bella, eres mi bebe, siempre lo serás, yo solo deseo lo mejor para ti… -suspiro – y si tú crees que es lo mejor, lo acepto, mas no tiene que agradarme
-Ya lo sé – le dije – es lo que…
-Lo amas, si eso me quedo claro desde que nos dijiste que era tu novio – solo se feliz y hazla feliz – y acaricio la cabecita de lizzi – eres tú en miniatura – dijo con una media sonrisa
-¿Tú crees?
-Claro, a excepción del cabello, esperemos que no sea como el de el
-Yo también, si no será algo imposible peinarla – le dije riéndome
-Te quiero bells… sé que no te lo digo mucho, pero...
-Sí, yo sé que me quieres, y yo también te quiero- le dije
-Bueno, creo que es hora que me despida, mañana nos vemos, cuídala mucho y espero que hayas disfrutado tus últimas noches de descansa, por que se acabaron, si es que es como tú – dijo
-¿cómo? – le dije algo confusa
-sí, eras muy chillona en las noches – dijo con burla – y no te dormías fácilmente y no me refiero a que lloraras, no, te quedabas viéndonos fijamente y después creo que el sueño te ganaba… en cambio Jake, el solo lloraba de hambre y después se dormía, desde pequeño fue muy glotón – dijo riéndose – cuídate bells – dijo y nos dio un beso en la frente y salió rápidamente.
Que extraño era, cuando te conviertes en padre, es cuando empiezan a decirte los detalles interesantes de cuando eras pequeño…
-¿en qué tanto piensas? – me pregunto Edward
-Lo que paso hace rato, cuando le dije a mi mamá y a Esme que regresaba contigo – le dije y voltee a verlo con una sonrisa, el subió mi mano a sus labios y la beso
-Gracias – me dijo, mirándome rápidamente, y me di cuenta que ya pronto llegaríamos al edificio, últimamente había paso algo de tiempo aquí, pero aun así sentí hoy era la primera vez que regresaba a casa, a mi hogar, se estaciono, apago el auto y me dio un pequeño beso en los labios, salió del auto y me ayudo a salir, y después saco a la pequeña, quien seguía profundamente dormida, subimos por el elevador, no eran muchos pisos, solo 4, ya que el de nosotros se encontraba en el último piso y era el único que no tenía vecino, ya que ocupaba toda la superficie total del edificio, salimos del elevador y caminamos la pequeña distancia a la puerta
–Bienvenida a casa – me dijo en cuanto abrió la puerta y me beso.

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martes, 19 de abril de 2011

Capitulo 18


¡Digan no al PLAGIO!

Capítulo 18

-No me vuelvas a dejar – dijo – ya no – pero no pudo decir más, pues sus ojos empezaron a cerrarse de nueva cuanta
-No, ya no te volveré a dejar… no puedo – le dije, probablemente, no recordaría lo qué me había dicho, pero yo si recordaría lo qué le había prometido y esta vez se lo iba a cumplir
Me quede observándola, no se cuanto tiempo paso, solo escuche que alguien me llamaba, y no fue hasta que reaccione cuando sentí una mano en mi hombro
-Hijo – hablo mi mama
-Dime
-Ten, supongo que te quedaras, así que te traje una manta, está muy frio aquí, y aquí esta otra para bella, está enfriando un poco, no queremos que se enferme – dijo con cariño, se acercó a bella y beso su frente – descansa – me dijo, me dio un beso en la mejilla y salió de la habitación.
Yo, por mi parte me acomode en el sillón que estaba junto a su cama, tome su mano, acariciándola distraídamente, miraba su cabellera, esparcida en las almohadas, me encantaba despertar en las mañanas con su cabello esparcido en mi cara y en su almohada, como extrañaba esa sensación, después de unas cuantas horas me sentí cansado, por lo que decidí recargar mi cabeza junto a su mano, tratando de no dejar ningún peso sobre su brazo o mano, y me deje caer en los más profundos sueños.
No se cuánto tiempo paso, pero sentí que alguien acariciaba mi cabello, suavemente pasaba su mano por mis mechones rebeldes…
-Debes de estar torcido del cuello… - me dijo en apenas un susurro
-Mmm, no importa, no podía quedarme en casa sabiendo que estabas aquí – le dije también quedamente mientras alzaba mi rostro, estaba todavía recostada, se veía con mejor color en las mejillas que el día anterior - ¿Cómo te sientes?
-Mejor, ya no me siento mareada, solo tengo algo de hambre
-Oh, le hablare a la enfermera – le dije, ella solo me regalo una pequeña sonrisa y asintió.
Salí del cuarto y me encontré a la enfermera, le pedí el desayuno de Bella y en menos de 10 min ya estaba mi Bella comiendo, y se veía que tenía mucha hambre, pues no le duro el gusto más de 10 min en acabárselo
-¿Satisfecha? – le pregunte en tono burlón
-Sip, mi pobre pequeña me está haciendo comer mucho últimamente – me dijo con un sonrojo
-Es normal, hable con la doctora en turno y me dijo que al medio día nos darán la alta, así que le hablare a Renée para que te traiga tu ropa ¿te parece?
-Sí, gracias – me dijo
-No tienes nada que agradecer bells, solo yo – le dije
-Ed
-Dime – me acerque y me senté en la cama
-puedes seguir con los planes de decoración de la habitación de lizzi, tienes derecho a hacerlo y creo que tampoco fue la mejor manera de reaccionar de parte mía
-¿ya no quieres ayudarme entonces?
-no es eso… es que no quiero seguir discutiendo contigo…
-Pero ya no tenemos por qué hacerlo… yo quiero que me ayudes, siempre guardamos esa habitación para nuestro bebe y aunque no quieras, ese departamento siempre será únicamente tuyo, de nadie más… siempre será la dueña y señora de nuestra casa – le dije con firmeza y cariño a la vez
-¿Seguro? – pregunto, mordiéndose el labio, y mi cuerpo no lo pensó dos veces, me acerqué la bese, mordí ligueramente su labio y lo libere de sus dientes, y a ella no pareció importarle, pues respondió a las caricias de mis labios, los cuales eran delicados con los suyos, lentamente me fui retirando y recargue mi frete en la suya
-Te amo mucho bella… y sé que me he equivocado más de lo que me gustaría reconocer y sé también que te he lastimado mucho… que la confianza que alguna vez me tuviste se ha esfumado, pero quiero que me des la oportunidad de reconquistarte y de que me gane tu confianza de nuevo… solo te pido una oportunidad, si no funciona te prometo que nunca más te molestare con esto de nuevo… y simplemente me mantendré al pendiente de mi hija, porque nunca me alejaras de ella ¿verdad?
-No, tu sabes que no sería capaz de eso – me dijo firmemente, me miro durante unos minutos – te dale la oportunidad Edward, no te dijo que borrón y cuenta nueva, porque es imposible para mí, pero si tu estas dispuesto a probarme que puedo confiar en ti completamente… demuéstramelo, no solo me digas que lo harás, porque solo son palabras y recuerda que esas se las lleva el viento – me dijo lo último en un susurro
-te lo prometo – le dije emocionado ¡por fin me daba la oportunidad! Y le iba a demostrar que no la defraudaría una vez más me acerque un poco más y la abrace, y para fortuna mía, correspondió mi abrazo – ¡Gracias! – le dije, pase mis manos de manera lenta en su espalda, de arriba hacia abajo, no sé cuánto tiempo paso, pero cuando escuchamos que tocaban la puerta nos separamos lentamente, no sin antes dejarle un beso casto en el cuello, cerca de la oreja
-Pase – dijo, cuando se separó de mí completamente, estaba algo sonrojada, pero al menos me dio una sonrisa, pequeña, pero ya era una sonrisa y no una cachetada o una huida de mis brazos como la vez anterior
-Hola hijos – entro mi mamá y después Renée
-Hoja hija, Edward, espero no haberlos molestado, pero aquí traemos la ropa de bella, ya hablamos con la doctora y en 1 hr te darán de alta, y no al medio día como estaba previsto – nos dijo, me levente de la cama y camine hacia a madre y Renée, y las salude
-Bueno en ese caso, las dejo para que la ayuden a cambiarse
-Si hijo, ve con tu padre, está afuera – me dijo mi mamá
-Bueno, con permiso - les dije, a los cual asintieron, camine por el pasillo, con una gran sonrisa en mis labios, esperaba que todos esos meses grises, quedaran completamente atrás, y más aún cuando se llevase a cabo el juicio contra Tanya y ahora si podría decir que ese capítulo estaba cerrado completamente…

Las semanas pasaron muy rápido, cuando menos nos dimos cuenta ya era marzo, Bella tenía 32 semanas de embarazo, ósea 8 meses, solo faltaba un mes más y ya tendríamos a nuestra nena en brazos.
Habían pasado muchas cosas, primero el juicio contra Tanya, el cual se llevó a cabo en febrero, a solo un mes después de que se condenara a James, y no le fue nada bien, pues James testifico en contra suya y también su madre y hermanas testificaron lo que sabía y por supuesto que yo también lo hice, sin embargo Aro tuvo que pagar una fianza para que pudiera salir Carmen, ya que a ella se le culpo de encubrimiento, pero después de eso todo fue mejor, mi relación con Bella mejoro notablemente, la llevaba a comer o cenar, dejaba que la abrazara o incluso la besara, aunque no siempre, pero eso no importaba, mientras me dejara cuidarla y que estuviera junto a ella, todo estaba bien.
La decoración de la recamara de mi lizzi ya estaba completa, hace solo 2 semanas la terminamos, ya que no queríamos que se cansara de mas, por lo que habíamos que hacerlo muy deprisa, aunque me encantaba que estuviera en el depa, aunque fuera solo una cuantas horas, ya que ella seguí viviendo con sus padre y yo había vuelto al departamento, sin embargo no era lo mismo sin ella.
En cuanto a los demás, estaban felices, Jasper y Alice ya vivían juntos, solo hace un mes se habían mudado oficialmente, pues Alice había logrado conseguir un trabajo en una de las revistas más reconocidas de moda, y Jasper seguía trabajando en la constructora con nosotros; en cuanto a Emmett y Rose seguían en Manchester, ya que el trabajo de ambos se encontraba haya, pero venían a visitar a bella cada 15 días, lo cual ella agradecía mucho, y yo también.
Mis padres estaban muy contentos también, ya que muy pronto seria el nacimiento de su nieto y ya no hallan que comprar, a pesar de que Bella les decía que no era necesario que compraran nada más, pues ya tenía ropa de sobra, y claro todo era gracias a Alice, a la cual le había dado uno de esos arranques de comprar, y casi estaba seguro que la tarjeta de Jasper estaba sobregirada por varios miles de libras.
En fin, estos meses habían sido bastante tranquilos, pero hoy era el día más emocionante, ya que hoy sería la última ecografía que le harían en 3D, por lo que la podríamos ver muy claramente y eso me había traído loco durante las últimas horas. Por lo que en este momento estaba conduciendo hacia su casa, para ir al consultorio de Ángela, la que ahora llevaba su embarazo de nuevo, ya que Rose no podía viajar muy seguido, debido a sus guardias.
Una vez que llegue a su casa, me estacione y toque la puerta
-Hola Edward – me saludo Renée – sube, está en su recamara
-Hola, gracias, con permiso – le dije, subí las escaleras y camine por el pasillo que me llevaba a su cuarto, toque la puerta
-Adelante – dijo
-Hola hermosa – le dije con una gran sonrisa – ¿lista? – pregunte, mientras me acercaba a ella, estaba sentada en la cama jugando en la laptop
-Hola, y si, más que lista, ya me urge verla – me dijo con emoción mientras apagaba la laptop, me acerqué y le deje un suave beso en los labios
-¿Jugabas?
-Sip, Jake me mostro un juego anoche y me tiene muy entretenida, esta curioso – me dijo riéndose, le tendí mi mano para que le pudiera ayudar a levantarse, ya que su pancita estaba algo grande y no podía moverse con tanta facilidad
-Uff, me siento un globo, pero ya falta poco, lo malo es que ya no puedo dormir mucho tiempo, me canso muy rápido o ella se cansa, todavía no me decido – me dijo con un pequeño sonrojo en sus linda mejillas
-Pues te ves más linda que nunca, y lo de dormir, podemos investigar algo sobre algunas posturas o tal vez si te colocas almohadas entre las piernas te ayude ¿no crees?
-Pues, pero mejor le preguntamos a Ángela
-Sí, bueno vamos que la cita es a las 5 y faltan 25 min, no querrás llegar tarde ¿o sí?
-No, para nada – dijo, bajamos las escaleras, nos despedimos de Renée y salimos hacia el consultorio de Ángela, el camino fue tranquilo, en un silencio cómodo, donde por primera vez en muchos meses, ella tomaba la iniciativa de tomarme la mano, y eso hizo que mi corazón brincara de felicidad, poco a poco las cosas se acomodaban en su lugar, y eso me agradaba, mientras no manchara la felicidad de Bella, todo se encontraba perfecto para mí.
Llegamos al consultorio 5 min antes de la consulta de Bella, nos sentamos en la sala de espera, después de uno cuantos minutos, llamaron a Bella.
-Hola bella – le saludo Ángela – Hola Edward, ¿Cómo han estado?
-hola Ángela, algo cansada, pero muy bien gracias – contesto Bella
-Hola Ángela – le dije yo
-Bueno siéntate Edward, Bella – le llamo - vamos a pesarte y a medirte la presión – le dijo
Se subió a la báscula, y después la sentó y le tomo la presión y medio su vientre, y después regresaron a sentarse
-Bueno ¿y has tenido alguna molestia al dormí? – le pregunto
-Sí, empezó la semana pasada, pero normalmente es cuando me acabo de acostar, después de eso, creo que de tan cansada que me encuentro me quedo dormida
-Es normal, pero te daré una hoja, donde vienes descritas varias formas que te pueden ayudar durante las semanas que vienen
-Gracias
-Bueno vamos a la sala del ultrasonido, para que vean a sus bebe – nos dijo con una cálida sonrisa, nos levantamos y caminamos hacia un cuarto que estaba posterior al que nos encontrábamos, ayude a bella a subir a la camilla
-ya sabes, Baja un poco tu pantalón y tu blusa súbela – le dijo Ángela, le ayude a acomodarse la ropa y acaricie lentamente su pancita, no tenían ninguna marca, o al menos no notable a mis ojos y estaba seguro que todo eso era gracias a Alice y a Renée y también puede que mi madre – el gel esta algo frio – dijo Ángela cuando se acercó con un tubo en la mano, coloco el gel y tomo el aparato en su mano izquierda y empezó a moverlo sobre el vientre – veamos, aquí esta – nos dijo - 35 centímetros y  pesa casi 1, 700 kg., miren esta es una de sus orejitas – nos señaló la pantalla
-Oh, es tan hermosa – susurro bella
-Es posible que ya tenga cabello y sus uñas ya están completas también y según algunos estudios, dicen que es en esta semana cuando los bebes crean su primer recuerdo – comento
-¿En serio? – le pregunte
-Sí, incluso entre esta y la próxima ya podrá ver, claro que no como nosotros, pero empezarán a abrir los ojos
-Pues todo parece indicar que están perfectas – dijo, imprimiré las fotos y les daré el video, ten ya puedes limpiarte – dijo y le acerco unas toallitas para que se limpiara el gel, con lo cual por supuesto que ayude.
Se acomodó su ropa y la ayude a levantarse, Ángela nos dio unas hojas, las fotos y un video del ultrasonido, salimos a la recepción, page y salimos rumbo a la casa de mis padres, ya que nos habían invitado a comer. Después de unos 20 min llegamos a la casa de mis padres, en el camino no habíamos parado de hablar sobre lizzi y lo felices que estábamos de haberla visto, y que ya pronto no la tendríamos que ver por medio de ese aparato, pues la tendríamos en nuestros brazos.
BPV
Ya tenía 9 meses, estaba en la semana 37 y me sentía sumamente inflada, aunque sabía que todo esto valía la pena, ya empezaba a contar las horas que faltaban para ver a mi pequeña, la esperaba con muchas ansias y creo que todos en la casa también, pero lo que me tenía algo distraída era la propuesta que me había hecho Edward hace unos 3 días…
FLASHBACK
Nos encontrábamos en mi casa, ya que no podía moverme mucho, habían venido a comer Carlisle y Esme, ya que Emmett y Rose habían venido a pasar el fin de semana con nosotros, cuando terminamos de comer, me sentí con algo de sueño y estaba algo cansada de estar sentada, por lo cual subí a descansar un rato a mi cuarto, me recosté y cerré los ojos, no sé cuánto tiempo paso, cuando escuche que alguien abría la puerta, entraron y cerraron la puerta, y lo que después percibí fue que alguien se recostaba junto a mí y pasaba uno de sus brazos sobre mi vientre… era Edward
-¿Qué hora es? – le pregunte
-No quería despertarte – dijo en un susurro
-No te preocupes, solo estaba descansando un poco mis piernas, y pensando
-¿y en que pensabas? – Me pregunto, mientras acariciaba mi vientre, lo cual a mi nena le agrado, pues empezó a moverse mucho – hola pequeña – le hablo, me gustaba que le hablara y también el como ella le respondía, pues pateaba del lado en que él estaba, y también donde se encontraba su mano
-En que estoy muy hinchada – le dije riéndome – y también en que ya falta poco para que nazca
-Sí, unas 3 semanas máximo, la espera ya está por terminarse… pero en cuanto a lo hinchada, sabes que es normal
-Ugh pero me está matando, ya no me puedo poner cualquier par de zapatos ¿sabes?
-Sí, me imagino, pero mientras estés en la casa es mejor que andes descalza, donde haya alfombre, no te puedes enfermar
-Lo sé, y eso es lo que hago, por el momento – le dije, soltando un suspiro
-Bells – llamo, después de unos cuantos minutos después
-Dime – le conteste, y por el tono de voz, descifre que estaba algo nervioso, no necesitaba verlo para saberlo
-Veras… pues es que he estado pensando que tal vez, claro si tu así lo deseas, después de que nazca lizzi… pues… regreses al departamento… sé que es apresurado, pero quiero estar con ustedes todo el tiempo y… - me dijo, y me quede callada, sabía que me iba a decir algo así, pues Alice me había advertido sobre una plática que escucho entre Edward y Jasper, y sinceramente no sabía que pensar, si era cierto que en las últimas semanas no había discutido ni peleado, o al menos sobre nada que no fuera acerca de la habitación o cosas banales, pero no me sentía lista para poder tomas la decisión correcta en este momento, ya que pensaba que las situaciones que ocurrieran durante los próximos meses, en relación con el nacimiento de mi bebe, iban a alterar mi juicio y no quería tomar la decisión equivocada.
-Edward, no sé qué decirte
-No tienes que decidir nada hoy, simplemente quiero que pienses sobre eso
FIN DE FLASHBACK
Así que aquí estaba yo, tratando de no pensar mucho en eso
-Bells – Jake llamo – ¿en la luna? ¿En qué tanto piensas?
-Mmm pues en muchas cosas, pero nada importante… ¿y Leah?
-Al rato voy por ella al aeropuerto
-la extras mucho ¿verdad?
-horrores, sabes he pensado en pedirle que nos mudemos juntos
-¿En serio? – Casi grite – ya era hora, estaba a punto de subastarte para que no te quedaras solterón
-¡Oye! Solo tengo 32 años
-Pues precisamente por eso, lo malo es que mamá te va a extrañar
-Sí, obvio, ¡soy yo!... ¿pero ya en serio, tú crees que sea muy apresurado?
-Le preguntas a la persona equivocada, primero porque me casa a los 20 años, aunque tuve una relación previa de 3 años con él, ahora pienso que nos apresuramos un poco y segunda porque me divorcie de él y aparte de todo espero una hija de él… así que no creo que sea la indicada para responder – le conteste con un poco de humor, el pareció algo pensativo y unos segundos después de, que al parecer reflexiono, me pregunto
-¿Te arrepientes? Y me refiero a todo, al haber ido conmigo ese día a su casa a cenar
-No, porque me enamore, y eso es muy independiente de si me engaño o no, solo pienso que si debimos haber esperado a que yo terminara la carrera para casarnos, eso es todo
-Nunca pensé que ese día traería tantas consecuencias a nuestras vidas – me dijo
-Yo menos, iba con la idea de que me iba a aburrir enormemente con todos tus amigos, a los cuales todavía no me caen muy bien, claro a excepción de dos personas pero lo que es Tayler, Mike no los soporto mucho
-Sí, me di cuenta desde que los viste por primera vez en la casa, lo bueno es que ibas a la escuela del otro lado de la Cd… sabes tú le encantabas a Mike, pero cuando Edward le dejo claro que tu era su novia, él se alejó de Edward
-Sí, eso fue lo que él me dijo, y para mí fue un alivio, no me agradaban sus insinuaciones y lo peor es que nunca entendía mis indirectas, ni siquiera cuando casi lo dejo sin hijos – le dije riéndome
-¿Entonces es cierto?
-Claro que lo es, no se podía quedar así, porque crees que Edward le dejo claro que no tenía por qué acercarse a mi
-¿Él estaba cuando le pegaste?
-No, estábamos en el jardín solo Mike y yo, entonces se acercó y me quiso besar y obviamente yo no se lo permití, así que mi rodilla subió un poco por su entrepierna, y salí corriendo de ahí, fue en el comedor donde se encontraba Edward y Jasper y me preguntaron que me ocurría y pues solo les dije que mejor fuera a ver a su amigo
-Wow, no sé dónde me encontraba yo
-En tu habitación con tu novia o amante en turno, no supe que era de ti – le dije divertida por su expresión
-Amante, nunca tuve novias hasta que apareció Vanessa… pero esa es otra historia que ya nos sabemos ¿no? – dijo evadiendo el tema
-Sí, otra historia… Jake, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Por fin… dime que traes en tu cabecita
-Pues… es que Edward me pidió que volviera al departamento después de que lizzi naciera – le dije con la mirada fija en mis manos, que estaban acariciando mi pancita, y el pareció meditarlo por unos minutos
-No lo hagas, y menos ahora que, pienso, que estas más vulnerable, tomate las cosas con calma, si volverás con él o no a vivir, llegara con el tiempo, no lo apresures, solo concéntrate en ti y en mi linda sobrina – me dijo con una sonrisa y mirada tierna – cualquier cosas que decidas hazlo cuando ya no te sientas que las hormonas te van a traicionar
-Gracias… - le dije – y también gracias porque ya no has buscado pleito con el – le di una sonrisa en agradecimiento
-No tienes que agradecer, yo solo quiero que estés bien.
Se levantó de la cama y salió de mi cuarto… creo que tiene razón, era mejor esperar, por si era cierto que por el momento las hormonas del embarazo me estaban gobernando completamente.
Las semanas pasaban muy lento, cada día me sentía más incómoda con mi cuerpo, apenas ayer habíamos ido al consultorio de Ángela, y me había dicho que lizzi ya estaba en posición, que solo faltaba que rompiera fuente y todo pronto terminaría… lo cual yo esperaba con ansias, pero el día de hoy me encontraba sumamente incomoda, con mucha presión en mi pelvis, de pronto me entraron unas enormes ganas de ir al baño, así que con mucho cuidado me levante del sillón en donde me encontraba, camine lentamente al baño, en cuanto entre al baño sentí que algo bajaba por mis piernas, baje la mirada y me encontré con un gran charco de lo que parecía agua… ¡Oh! Creo que ya llego la hora bella me espante por un momento, pero respire profundamente y camine con mucho cuidado de regreso a mi cuarto, me dirigí a la puerta y me asome por ella
-¡MAMÁ! – grite, y creo que con algo de miedo
-¿Bella? – pregunto Leah, que estaba saliendo del cuarto de Jake, que se encontraba junto al mío
-Bells ¿qué pasa? – salió Jake, con una cara de susto
-Hija – dijo mi mama, que venía corriendo
-ya viene – le dije
-Oh – dijo Leah
-¡Mi vida!... ok primero, Jake llévala a la camioneta, Leah, ve por el bolso de Bella y mientras yo le hablo a tu padre y a Edward – dijo, pero como Jake no se movía grito – AHORA – y en ese momento se acercó a mí y me tomo en sus brazos y me bajo
-bells, ya vas a ser mamá y yo tío – dijo con emoción
-Sí, ya voy a ser mamá – le dije con lagrimas

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