Capitulo 17
-¿Ed?
-Dime
-¿Por qué no me habías dicho que estabas haciendo un cuarto para la niña en el departamento? – le dije, abrió los ojos, muy sorprendido por la pregunta
-Yo… - dijo, pero no dijo nada más durante unos 20 segundos – veras, no es qué no quisiera decírtelo, es qué era una sorpresa… mi madre me ha estado ayudando – dijo nerviosamente – yo simplemente quería qué lizzi tuviera su espacio en el departamento, para qué el día qué se quedara conmigo tuviera un lugar propio donde dormir, jugar… bells no te enojes, te juro qué te lo iba a decir – me dijo en modo de suplica
-No lo estoy, simplemente me siento algo excluida, aunque se qué ya no es mi casa, pensé qué tu pedirías mi opinión si algún día instalaras su habitación y por lo visto me equivoque – le dije cabizbaja
-Siempre será tu casa bella, solo qué pensé qué te gustaría la sorpresa, pero veo qué me volví a equivocar, y también sabes qué siempre me ha importado tu opinión, así qué mañana iremos a ver los muebles y compraremos lo qué más te gusten - me dijo acercándose a mí y yo negué con la cabeza – anda, mira no he comprado nada, solo hemos pintado las paredes de un liguero tono lila… ¿entonces mañana vamos, vale? – insistió
-Ok – le dije y el movió su mano a mi vientre y lo acaricio delicadamente
-Ven, vamos a comer, debes de estar muriéndote de hambre – dijo y jalo de mi mano
-Ed… no, ya me quiero ir a mi casa, estoy cansada – le dije, casi saliendo de mi boca un bostezo
-Pero… yo pensé qué te quedarías a dormir, tenemos mucho qué hablar – me dijo desilusionado
-ya me lo suponía, pero no tengo ropa aquí
-Por eso no te preocupes, qué Esme ya se encargo de eso, así qué ya no puedes poner pretexto – me dijo con cierta burla, como odiaba qué hiciera eso, nunca me dejaba ganar
-Vale, pero no quiero qué me vuelvas a secuestrar ¿vale?
-No te estoy secuestrando, solo te estoy pidiendo qué por lo menos hoy te quedes conmigo
-¿QUE? – le dije ¿Cómo qué me quedara con él?
-No, no lo quise decir en ese sentido, simplemente qué te he extrañado, me acostumbre a dormir contigo de nuevo en las festividades y pues… - me dijo con un poco de rubor en sus mejillas, muy, pero muy raro en el
-Ed…
-Primero comemos y después discutimos eso ¿sí?
-Está bien – le dije, y en ese momento mi estomago empezó a quejarse
-Ves, ya estas hambrienta – me dijo y caminamos hacia las escaleras para bajar al comedor, y cuando llegamos ya estaban sentados Carlisle y Jasper, los salude y me senté junto a Carlisle y Edward frente a mí, y en ese momento entro Esme con una botella de vino blanco
-¿Descansaste bella?- me pregunto Esme
-Algo, como no se deja de mover, me pone algo ansiosa – le dije sobando mi vientre
-Recuerdo cuando eso le pasaba a Esme, Edward se ponía juguetón en cuanto sentía a su madre qué se recostaba un poco – dijo riéndose y palmeando el hombro de Edward
-Uff era fatal, no me dejaba ni a sol ni a sombra, había veces qué solo bastaba con qué me paseara un rato y me recostaba de nuevo y deja de moverse o a veces ponía algo de música y de inmediato dejaba de patear mis costillas – dijo Esme riéndose de las caras incomodidad qué hacia Edward
-Pues de la palo tal astilla – dijo riendo Jasper
-Pues si, por si no mal recuero tu madre también se quejaba mucho de ti, jazz, decía qué parecías boxeador, pero solo le sucedía cuando comía – dijo riéndose Esme, por lo qué fue el turno de burlarse Edward y de qué Jasper se pusiera rojo
-Pues al parecer ella todavía no se decide, si será boxeadora o bailarina – les dije riéndome también, mientras nos servíamos de comer, había preparado pescado y algunos camarones, qué sabía qué me encantaban
-Bueno, ¿ahora si nos dirán como termino todo? – pregunto Esme cuando nos sirvió el postre, un delicioso helado de chocolate
-Pues todo termino como esperábamos, lo sentenciaron a 15 años de prisión, sin opción a libertad condicional o fianza y obviamente le revocaron su licencia permanentemente – dijo Carlisle – y por lo qué nos enteramos va a declarar en contra de Tanya, así qué ella no se salvara
-¿pero aun así iras a declarar? – le pregunte a Edward
-Sí, tengo qué ir, fui solicito por el juzgado
-Y también irán sus hermanas y Carmen a declarar, será un Juicio algo largo, pero esperemos que todo salga como deseamos – nos dijo Carlisle
-Me sorprendió mucho la reacción de Aro, ella siempre fue su favorita – dijo Jazz – pero después de saber todo lo qué había hecho, yo abría hecho lo mismo
-Pues todos tenemos lo qué nos merecemos – dijo Esme
-Sí, Aro está destrozado, y su esposa ni hablar, pero al parecer ella esta mas determinada en qué su hija page todo lo qué hizo
-Pero ella también la encubrió ¿no? – pregunte
-Sí, pero nunca hablo por amor a su hija, pero después de qué Aro hablara con ella, decidieron denunciarla
-Uff, debe de ser muy difícil admitir qué tu hija no es lo qué crees – dije
-Sí, es difícil – escuche susurrar a Esme, y mirando a Edward fijamente – bueno te quedaras a dormir ¿verdad? – mencionó cambiando rápidamente de tema, no respondí rápidamente no sabía si sería lo correcto quedarme, no quería terminar peor con Edward
-Pues…
-No mamá, Bella se quiere ir a su casa, está cansada, dejemos qué descanse y mañana salen las dos a almorzar – dijo Edward con voz enojada
-¿Bella? – dijo Esme, notando la tensión de su hijo y la mía, bueno, el había decido por mí, otra vez, solo qué esta vez decidí qué no iba a discutir, solo asentí
-Bueno cariño, yo paso por ti a las 11am y le dice a Renée si nos quiere acompañar y le decimos a Alice qué nos alcance, mañana llegara en la tarde
-Claro, yo le digo – me levante y me despedí de Carlisle y de Esme, cuando volteé a ver a Jasper, note qué Edward ya no estaba en el comedor, por lo qué Jazz me tomo por el brazo y me guio a la entrada
-No le hagas caso, últimamente esta de mal humor… y no te preocupes qué yo te iré a dejar, será lo mejor, enojados no arreglaran nada – me dijo con una pequeña sonrisa, me ayudo a subir al carro y segundos después salimos de la propiedad –Bella – me llamo – no llores, no vale la pena tomar en cuenta sus arranques qué hace – lo cual me hizo sonreír
-Lo sé, lo aprendí a lo largo de 10 años – le dije, me limpie las lagrimas qué no había notado hasta qué jazz las mencionó – es qué no se qué hare, eso es todo, y él me sigue presionado
-si, créeme qué ya se lo hemos dicho muchas veces, pero él dice qué no es cierto, y así seguirá hasta que tu le digas qué no lo perdonas y no lo quieras ver mas – dijo - si me permites opinar, yo creo qué será mejor qué te olvides un poco de Edward y disfrutes de la última etapa de tu embarazo, tomate todo el tiempo qué sea necesario, no tomes el nacimiento de la pequeña como fecha límite para escoger si te quedas con él, no, por qué eso simplemente te va a forzar a tomar una decisión qué puede qué después te arrepientas, solo deja qué las cosas tomen su lugar sin forzarlas – me dijo y note qué estábamos enfrente de mi casa, habíamos llegado muy rápido
-Gracias Jazz, y tomare en cuenta lo qué me acabas de decir, creo qué será la mejor opción, simplemente dejar fluir las cosas – le dije con una pequeña sonrisa
-sabes qué no tiene qué agradecer pequeña, cuídate – me dijo, salió del carro y abrió mi puerta – por cierto me dijo qué cuando llegaras le mandaras un mensaje, para saber qué ya estabas en casa, pero yo qué tu, lo hacía sufrir un poco mas – me dijo con una sonrisa traviesa qué me hizo reír
-¿En serio te dijo eso? ¿Tan poco confía en ti? – pregunte con burla
-Oh… no lo había pensado de esa manera, pues con más razón no le mandes un mensaje – dijo riéndose, me dio un beso en la frente y regreso a al carro, yo por mi parte negué con mi cabeza y camine a la puerta, la abrí y escuche como arrancaba el carro, se despidió con la mano y salió de mi vista
-Hija, no te quedes en la puerta, te hará daño, hace frio – me dijo mi padre, me acerque a saludarlo - ¿pensé qué te quedarías con ellos?
-Sí quieres me regreso – le dije algo molesta
-No, claro qué no, ¿ahora qué te hizo? – pregunto, uhg siempre adivinaba
-Sí, bueno más o menos, sutilmente me corrió de la casa de sus padres
-¿QUE? como se atreve ese imbécil – grito
-No te enojes, no tiene importancia, el qué se enoja pierde ¿no?
-Sí, pero… dice qué te ama y a los 5 segundos te corre
-No me corrió, simplemente facilito mi salida de su casa- le mentí - yo ya le había dicho qué no quería quedarme y después accedí, pero cuando me pregunto Esme s me quedaría dude por unos segundos y de pronto Edward se enojo y le dijo qué no me quedaría
-Pues quien lo entiende, peor qué una mujer… sin ofender cariño – me dijo – deberías irte a dormir, te vez cansada y eso no es bueno
-Ok, ¿y Jake? – le pregunte
-Dormido, ya sebes como es el, a demás creo qué se peleo con Leah y llego algo borracho, así qué quedo fulminado – dijo con cierta burla
-Bueno, hasta mañana pa – le dije
-Hasta mañana peque – me dijo y subí a mi cuarto, entre y vi a Richi dormido en medio de mi cama, lo tenía algo olvidado, fui al baño, me puse mi pijama y cuando iba a entrar a la cama, empezó a sonar mi celular, lo cual hizo qué despertara Richi
-Hola pequeño – le dije a Richi, se levanto rápidamente y camino en la cama para restregarse en mis piernas – yo también te he extrañado – le dije, tome el celular y vi qué era Edward, por lo qué decidí apagarlo, lo haría sufrir, a ver quien se cansaba primero – seré mala por un día, ¿qué te parece? – le susurre a Richi mientras le hacía cosquillas en la pancita – vamos a dormir – le dije, me levante y lo deje en su camita, tenia forma de ovalo, color café, y al parecer le agrada mucho por qué se acurruco rápidamente, yo por mi parte entre en la cama y quede perdida en mis sueños rápidamente.
Al otro día desperté alrededor de las 9am, prendí mi celular y note qué tenía 3 llamadas perdidas y 5 mensaje de Edward, abrí los mensajes el primero decía:
Bella ¿ya estás en casa?
El segundo decía:
Por favor respóndeme, no me hagas ir a buscarte
El tercero:
Isabella, tiene 2 min para devolverme el mensaje, sino llamara a casa de tus padres
El cuarto
Sé qué estas enojada, y no te culpo, se qué no tenia qué enojarme, discúlpame, espero qué mañana si quieras hablar conmigo, descansa
Y el último decía:
Bells, te amo y siento mucho haber reaccionado así, te juro qué será la última vez qué lo hago, probablemente ya estés dormida y hayas apagado el celular, pero aun así, quiero que sepas qué lo siento y qué te amo y te extraño
-Creo qué es bipolar Richi – dije con burla, refiriéndome a Edward, quien lo entendía, si se iba a poner en ese plan qué lo aguante su mamá, por qué yo no tenía tiempo para sus arranques, pensé
El día empezó normal, desayune con las bromas de Jake y los interrogatorios de mamá hacia él, cuando de pronto el teléfono sonó y mi mamá contesto
-Bella, es para ti – me dijo tendiéndome el teléfono, de seguro es Esme
-Bueno – dije
-Hola – dijo una voz aterciopelada, Edward
-Hola – dije con voz neutra
-Perdón por lo de ayer, no sé qué me paso, tan pronto como salieron las palabras de mi boca me arrepentí – me dijo con voz triste
-¿Tu? – dije con sarcasmo
-Bells… podría ir por ti y almorzar junto, hay mucho qué hablar y por lo qué me tengo qué disculpar, por favor
-Está bien, ven por mí a las 12 – le dije, le iba a dar la oportunidad de disculparse por lo de ayer
-Puntual, te lo aseguro
-Bueno, adiós – le dije rápidamente y colgué
-Definitivamente te gusta hacerlo sufrir – dijo Jake con burla
-Algo, no lo puedo negar – le dije con una sonrisa
Escuche qué tocaban el timbre y qué abrían la puerta y escuche la voz de Edward, baje las escaleras
-Hola – dijo apenado
-Hola – le dije – ¿nos vamos?
-Sí, vamos – me dijo abriéndome la puerta y dejándome pasar, caminamos al carro en silencio, me ayudo a subir y después el subió al carro de nuevo – ¿a dónde quieres ir?
-se me antoja un sándwich… de pollo – dije rápidamente
-Sándwich será – 20 minutos después llegamos al restaurante, qué estaba ubicado junto a una plaza comercial, en el centro de Londres
-Buenas tardes, me llamo Randy y seré su mesero, aquí está la carta, regreso en unos minutos por su orden – nos dijo, bueno le dijo a Edward, se lo comía con los ojos
-¿de qué te ríes? – me dijo
-Te estaba comiendo con la mirada – le dije tratando de contener mi risa
-¡Claro qué no! – dijo espantado
-Oh claro qué si… sabes es muy divertido estar del otro lado, siempre decías qué me pasaba a mí, qué me "desnudaban" con la mirada – dije haciendo comillas con mis manos – pero ya me di cuenta qué tienes tu pegue en la comunidad gay
-¿Qué? Bells, deja de burlarte – me dijo con voz aprenda y con las mejillas muy rojas
-No, definitivamente Jazz y Emmett se entera de esto
-No, tú no te atreverías
-Oh claro qué lo haría y lo hare – dije secando mis lagrimas de tanto reírme – bueno qué pedirás – le dije, tratando de cambiar de tema
-Pues yo creo qué un sándwich de atún ¿y tú?
-De pollo con queso parmesano – le dije lamiéndome mis labios, me moría del hambre
Llego el mesero y tomo nuestra orden, obviamente sin quitarle los ojos de encima a este Edward, y la verdad es qué lo encontraba muy divertido.
-Bella, quiero qué me disculpes por mi comportamiento de ayer, no tenía derecho de responder por ti… te juro qué ya no sé ni cómo pedir disculpas… siempre qué nos vemos pasa algo y tengo qué disculparme, ya parezco disco rayado – me dijo con tristeza la ultima parte, y yo estaba enojada, el muy maldito me corrió, sutilmente, pero me corrió de la casa de sus padres y como siempre quiere arreglar las cosas con un "me disculpas"
-Mira Edward, creo qué es hora de qué hablemos de lo qué ambos queremos, por qué si seguimos así, vamos a terminar peor de lo qué ya estamos
-Sí, me parece bien
-Ok, bueno yo quiero qué me dejes de presionar, cada vez qué nos vemos insistes en qué te perdone y regrese contigo, y tu sabes qué no lo hare, al menos no en los próximos meses y también se qué eso te duele, pero ponte en mi lugar, yo fui la engañada, fui la qué salió mas lastimada de los dos y tu quieres qué se me borren esos meses y te reciba con los brazos abiertos, solo por qué a la mera hora no era hijo tuyo, por qué Tanya "abuso de ti" y por qué descubriste qué James fue el culpable de mis abortos… y la verdad, yo no siento qué esos sean meritos para qué te perdone – le dije con voz firme, como lo sentía… pasaron algunos minutos y el no me decía nada, solo me miraba con tristeza y orgullo a la misma vez – y la verdad, yo no me creo el qué te haya drogado, puede qué sí, pero de qué te gustaba estar con ella, te gustaba
-¿Eso es lo que sientes?
-Sí, eso es exactamente lo que siento
-Entonces… ¿me alejaras de ti y de mi hija? – me pregunto con voz quebrada
-de mi si, por el momento, pero cuando nazca eres libre de verla cuando quieras y el tiempo qué desees, ya te había dicho qué nunca te iba a negar eso – le dije sin despegar los ojos de los de él, iba a agregar algo mas, pero lo interrumpió el mesero, dejo nuestros platos y se retiro, comimos en silencio, el parecía qué ido, solo comía mecánicamente, cuando terminamos pidió la cuenta y salimos del restaurant
-¿Quieres ir a ver las tiendas? – me pregunto con voz neutra
-No, yo creo que ya es hora de qué regrese a casa, me canso algo rápido – le dije, sabía qué estaba enojado y triste, volteo a ver su reloj e hizo una mueca
– entonces te llevo a tu casa, ya qué no iremos a ver nada, me da tiempo de llegar a una junta qué tiene mi padre – me dijo, y empezó a caminar rápidamente hacia el estacionamiento
-No – le medio grite – tomo un taxi, así no te tienes qué retrasar – le dije, la verdad no me apetecía pasar 30 min en su auto en un silencio incomodo
-No, claro qué no, te llevo – me dijo ya algo enojado – anda sube qué si no se nos hará tarde
-No, en serio prefiero el taxi – le dije, y definitivamente no me esperaba lo qué me contesto
-Como quieras, entonces – dijo, azotó a la puerta del conductor y rodeo el auto, subió en él y salió del estacionamiento… No lo podía creer… nunca en la vida me había tratado así… me sentía decepcionada de él, pero yo no tenía la culpa de su reacción, el quería la verdad y por primera vez, decidí decirle lo qué sentí sin censurarlo, hice lo qué muchas veces me pido y no pudo resistirlo.
Me quede unos cuantos segundos más parada, cuando logre reaccionar, camine hacia el sito de taxis y aborde uno, 35 min después estaba abriendo la puerta de mi casa, me sentía cansada, tanto físicamente como mentalmente, entre y subí a mi cuarto, abrí el agua de la regadera y me desvestí, me quede parada bajo el agua caliente durante unos minutos, sentí qué mi bebe se movía demasiado… me di cuenta qué no se había dejado de mover desde qué Edward nos dejo en el estacionamiento… era muy pequeña para qué se diera cuanta ¿no? Termine de bañarme y me puse mi pijama, era todavía muy temprano, las 4 de la tarde, pero no me sentía con ganas de hacer otra cosa más qué de dormir, así qué me metí a la cama y empecé a sobar mi vientre, note qué después de unos minutos las lagrimas salían de mis ojos, en ese momento me di cuenta, qué había a alejado de mi al único hombre al que había amado en mi vida
Eso es lo qué querías ¿no bella? me dije a mi misma, pues ahí tienes lo qué querías, ahora si ya no hay marcha atrás.
Lo amaba, de eso no tenía la menor duda, pero no estaba dispuesta a vivir con la duda de si me engañaba o no, cuando llegara tarde o cuando se tuviera que salir a cenar con algunos inversionistas, o cuando tuviera qué salir de viaje… definitivamente no quería eso en mi vida, no sabía si iba a soportarlo, no sabía si valía o no la pena el estar con él en esas circunstancias
-Los siento bebe… mamá no quiere qué estés triste, ya verás qué siempre lo tendrás a tu lado… nunca te va a dejar ni te engañara – le dije en un susurro – te amo – dije, no supe a quien iba dirigido, si a mi bebe o a la persona a la cual había renunciado por mi bien psicológico.
Entre el llanto y la tristeza qué sentía, me quede dormida, hasta qué sentí qué alguien se acostaba junto a mí.
-Shhh… soy yo – me dijo Alice – acabo de llegar, Jazz me trajo – dijo en un susurro
-Alice… -le dije y me solté a llorar, ella solo me abrazo y me consoló
-Sí lo quieres tanto, ¿por qué te torturas bells?
-Por qué no quiero vivir con la incertidumbre de si me estará engañando o no de nuevo… cuando la confianza se muere, es difícil recuperarla – le dije
-Sí, te comprendo, pero si deberás quieres, lucharas para qué esa confianza renazca, no dejes te dejes vencer…
-No lo sé… creo qué es mejor qué no lo vea por algún tiempo
-¿Y crees qué eso te servirá?
-No lo sé…
-Bells, no le hace bien a la nena qué estés triste, por qué ella también lo va a estar
-Sí, creo qué se da cuenta… o al menos siente… no se ha dejado de mover desde qué se fue
-Ves… tu hija, para desgracia tuya, adora a su padre – me dijo con una pequeña sonrisa – ya me conto lo qué paso y créeme qué está en un mar de lagrimas, nunca había visto a un hombre llorar así desde hace años, llego hecho una fiera, rompió todo a su paso y cuando no le quedo nada mas qué romper simplemente se quedo sentado y empezó a llorar y a pedir por ti
-Yo… es difícil, él fue el qué se metió con otra, se caso con ella… no le costaba nada habérmelo dicho cuando Aro lo amenazo… por qué no me tuvo la confianza… no me sirvió de nada qué me tratara de proteger… – le grite, sabía qué lo AMABA, más de lo qué se merecía, y eso era lo qué me dolía, el ya no tenerlo conmigo hacia qué lo añorara mas y lo amara… empecé a llore mas, por qué sabía qué por mas qué luchara por pensar con la cabeza, mi corazón empezaba a ganar terreno… pero esta vez de coraje… de pronto empecé a respirar con dificultada y Alice rápidamente lo noto y le grito a alguien, y no lo supe, por qué note qué mi cuerpo perdía fuerza y perdí la noción del tiempo.
EPV
-Edward, Edward – escuche qué gritaban mi nombre desesperadamente, después de unos segundos, sentí qué una manos me zarandeaban y gritaban de nuevo mi nombre… y no fue hasta qué sentí un gran dolor en mi mejilla, cuando reaccione, note qué mi madre estaba a uno cuanto metros de mi, llena de lagrimas y mi padre frente a mí, con la cara roja, enojado y desesperado parecía… me había pegado – Edward – dijo mi nombre mi papá – Edward, bella esta en el hospital, tiene amenaza de aborto – dijo lentamente, pero no necesite mas para qué reaccionara completamente
-¿COMO QUÉ AMENAZA DE ABORTO? – le grite, me levante rápidamente y salí corriendo de la oficina, subí al elevador, cuando llegue al auto subí rápidamente y maneje como loco… supuse qué estaba en el Chelsea Westminster Hospital, tarde 25 min en llegar, se me hicieron una eternidad… no tenia en mi mente otra cosa, mas qué el rostro de bella, no quería qué les pasara nada, yo no podría seguir viviendo si a alguna de las dos les pasara algo por mi maldita culpa.
Cuando por fin llegue, pregunte por ella y me dijeron qué su familia estaba en la sala de espera del 2 piso, así qué subí las escaleras, no iba a esperar al maldito elevador, cuando llegue me encontré con Jazz, venia con una botella de agua
-Qué bueno qué ya llegaste hermano – me dijo
-¿Cómo esta? – le pregunte
-Estable, el riesgo de un aborto ha pasado, ahora están vigilando su presión, eso nos dijeron hace 30 min
Cuando llegamos a la sala, estaban sus papás, Jake, Leah, y Alice, en cuanto me vio Jake se me lanzo, o al menos eso intento, ya qué jazz le bloqueo el paso
-¡Tú! Otra vez tú tienes la culpa de qué mi hermana se encuentre mal – me grito
-Jake, no es el lugar ni el momento – le dijo su padre –Edward, bella pregunto por ti, cuando llegue el doctor puedes pasar a verla – me dijo, no se le veía molesto, o al menos no tanto
-Edward, siéntate – me dijo Renée – va a tardar en regresar el doctor – me tomo del brazo y me jalo para qué me sentara junto a ella
-¿Qué le paso, todo estaba bien hasta hace unas horas, bueno…?
-Tuvo una crisis nerviosa, qué hizo qué se le subiera la presión y la trajimos de inmediato al hospital en cuanto se desmayo, dijeron qué si no se le bajaba la presión, podía ocurrir un aborto…
-Yo tengo la culpa – le dije – de nuevo – cubrí mi rostro y deje qué una cuantas lagrimas salieran
-No te preocupes, veras qué todo va a salir bien, bella es fuerte, y por su bebe y por ti saldrá adelante, ya verás – dijo con ternura ¿por mi? No lo creo… me quedo claro qué me odia y solo me soporta por mi princesa… ya no me amaba y yo solo me encargue de matar lo mas preciado y puro qué tenía.
-Señores – dijo una voz – Ya puede una persona pasar a ver a Isabella – dijo el Doctor
-Ve – me dijo, empujándome para qué caminara hacia el doctor
-Supongo qué usted es el padre del bebe – dijo
-Así es – por desgracia, ahora solo era eso
-vamos – me dijo, lo seguí por los pasillos, hasta qué llegamos a la habitación – pase – abrió la puerta y entre, me quede algo impactado, estaba hay tirada en la cama, pálida, con el semblante cansado y los ojos hinchados… había estado llorando.
Camine hacia ella, acaricie su mejilla y después su pelo… seguía siendo suave, acerqué mis labios y bese su frente
-lo siento mucho bella, no deberías de estar aquí, tu no… dije, rompiendo en llanto, deje qué mi cabeza callera delicadamente sobre su vientre, note qué mi princesa me daba una pequeña patadita, tratando de no lastimar a su mami – también siento qué tu este malita – le dije – las amo mucho
Después de unos minutos, note qué se movía un poco, se empezó a despertar, parpadeo unas cuantas veces, y cuando pudo enfocar bien dijo
-No me vuelvas a dejar – dijo – ya no – pero no pudo decir más, pues sus ojos empezaron a cerrarse de nueva cuanta
-No, ya no te volveré a dejar… no puedo – le dije, probablemente, no recordaría lo qué me había dicho, pero yo si recordaría lo qué le había prometido y esta vez se lo iba a cumplir
Hola de nuevo, espero q les haya gustado! comente xfis!!!
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