Los personajes no me pertenecen, solo la historia
Digan no al plagio
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Decisiones
Estaba frente al edificio de la empresa de Edward, me sentía muy nerviosa, no sabía si estaba haciendo lo correcto para mí y mi hijo, yo sabía que Edward no volvería conmigo por el hecho de estar embarazada, ya que hace una semana se había casado con Tanya. La razón por la que no había podido venir al otro día de que me entere que estaba embarazada habían sido las palabras que me había dicho Jake, fueron duras, pero llenas de razón…
FLASHBACK
Estaba terminando de desayunar, cuando apareció Jake en el comedor.
-Bella… lo siento, no era la mejor manera de reaccionar… pero es que me dio coraje, de que a pesar de todo lo que te ha hecho ese “hombre”- haciendo comillas con sus dedos – quieras decirle que será padre… no se lo digas – me dijo con pena
-Jake… pero era nuestro sueño ser padres, yo no puedo quitarle ese derecho de llegar a conocer a su hijo
-No seas tonta bella, tu sabes que él no regresara a ti por esta noticia, mas si esa mujerzuela está embarazada – me grito, era la primera vez que me gritaba de esa manera, me dolió, pero tenía que reconocer que si esperaba que Edward regresaría a mí, pero el tenia razón, yo no podía competir contra Tanya, quien al parecer era capaz de no solo de no abortar, si no de satisfacerlo de alguna manera en la cual yo nunca lo hice. Las lágrimas caían de mis ojos, ante mi realidad, ¡a quien engañaba!
-No llores bella, no es mi intención hacerte sentir mal, pero mira como te demostró lo mucho que te amaba
-¡Si, ya sé que no me amo lo suficiente pero no me lo tienes que recordar! – Le grite – pero tienes que comprender que por mucho que ya no me ame, tiene que saber que estoy embarazada, mi hijo no tienen la culpa de nuestros errores, y yo se que él lo va a querer mucho – le dije, bajando solo un poco el volumen de mi voz, tenía que respetar mi decisión.
-¿Y si te lo quiere quitar? ¿No te habrá servido de mucho el haberle informado del embarazo o sí? – me dijo enojado
-el no se atrevería – dije horrorizada, no él no podía ser tan despiadado conmigo, pero y si lo hacía, yo estaba segura que me moriría
-Bella, en este momento no creo que estés en la posición de afirmar eso, solo te pido que te lo pienses mas- dijo con voz más tranquila, mirándome con angustia
-Está bien lo pensare ¿ok?
-sabes, si decides que no le dirás, te puedes ir a vivir a Manchester, esta la casa que compre hace unos años, te servirá, es un lugar tranquilo
-pero yo no me quiero estar escondiendo, por eso le quiero decir, porque no lo entiendes – le dije un poco sorprendida por su ofrecimiento, yo no tenía de que esconderme, yo no he hecho nada malo, es él el que lo hizo, claramente no lo está escondiendo me dije a mi misma
-Ya lo sé bells, pero ambos sabemos que no estarás tranquila aquí, sobre todo si ella se entera, a esa la creo capas de todo
FIN DE FLASHBACK
Así que decidí seguir mi corazón, entre al edificio y subí al elevador, en cuanto llegue a el piso donde se encontraba solo la oficina de él y de su padre, la piernas me temblaron, ¿y si pensaba que no era de él? ¿Si pensaba que solo era para que regresara conmigo?
-Sra. Cull… perdón Srta. Swan…- me dijo Lauren, era la secretaria de Carlisle y Edward, tendría alrededor de 50 años, siempre era muy atenta conmigo, pero le costaba llamarme por mi nombre.
-Hola, y dime Bella, por favor, esta Ed – no me dejo terminar cuando me contesto.
-No, lo siento salió ayer de viaje, a New York, hubo unos contratiempos en las oficinas de la Cd. Y se requería la presencia de el – me contesto, mirándome con tristeza.
-oh, ya veo, y cuando regresara, es que tengo que hablar con él, es muy importante
-No sé cuando regresa, solo me pidió que le comprar un el boleto de ida, no el de viaje redondo, y pues no me dejo dicho nada, como no tenia citas programadas, pero si es urgente puedo darte su número de celular, o el del hotel donde se está hospedando, o si gustas hablar con Carlisle, está en su oficina en este momento – me dijo señalando me puerta, pero algo me desconcertó, ella sabía que yo tenía el numero de su celular, porque lo habrá cambiado? Me pregunte, pero decidí que no me iba a quedar con la duda así que le pregunte.
-¿A cambiado de celular?
-Si, es que al parecer Tanya – lo dijo con una mueca – le regalo un celular y junto con el un nuevo numero
-Oh… - ella sabia quien era Tanya desde un principio, ya que fue ella quien le dijo lo que estaba pasando a Carlisle, puesto que como toda la empresa sabe, a ella le gusta saber la vida de todos, pero en cuanto a la vida de sus jefe, no suelta prende, a menos de que seamos las esposas las afectadas, bueno en mi caso la ex
-¿Entonces entras a ver a Carlisle? – me dijo un poco entusiasmada
-Eh… – dude, no sabía si debía decírselo yo o era Edward el que debía – no, mejor no… es mas no les digas que bien, me harías ese favor – le roge, poniendo los mejores ojitos de corderito a medio morir que sabía.
-Ok, no les diré nada, pero todo está bien ¿verdad?
-Claro, no te preocupes, todo está muy bien – le dije con la sonrisa mejor fingida que me salía - bueno adiós, cuídate – me despedí y salí lo más rápido que pude de ahí, pero cuando llegue al estacionamiento me di cuenta que me suerte no me había acompañado hoy
-Hola bella, que haces por aquí, todo está bien ¿verdad? – me saludo Jasper, que era algo así como el hermano que nunca tuvo de Edward.
-Hola Jazz… si estoy bien no te preocupes – le dije, algo nerviosa.
-¡Que bien! Pero no me has dicho que haces por aquí, te puedo ayudar si quieres – se ofreció, pero mirando con gran curiosidad con esos enorme ojos azules que tenia, ¡demonios, porque me tenía que mirar así!
-Ah… -dude, de seguro le diría a Edward que estuve aquí buscándolo, si se lo confirmara o no, entre ellos no había secretos, ¡por desgracia! – Este, pues veras… viene para hablar con Edward, pero me han dicho que no está.
-Si, tuvo que salir a EUA de emergencia, pero no creo que se tarde demasiado, ¿si quieres le digo que te hable? – me dijo con una pequeña sonrisa
-No, gracias, yo espero a que llegue, adiós Jazz me tengo que ir, adiós cuídate - me despedí con un beso y abrazo de el
-bella – me dijo cuando me separe de el – como te ha ido con todo esto de la separación, porque Ed… - no deje que terminara, no quería saber lo bien que se lo debía de estar pasando el con esa ¡zorra!
-Jazz, no te preocupes, todo está bien, las eh tenido peores
-¿Segura? , sabes que si necesitas algo yo y la familia siempre va a estar para ti, no importa que ella este con el – me dijo muy seguro de sí mismo, tanto que los ojos me empezaron a picar, ¡dios, me estaban cansando los cambios de humor!
-Si, lo sé Jazz, y gracias, saluda a Esme y Carlisle – le dije, me di la vuelta y subí al carro y me fui de ahí lo más rápido que pude
En cuanto llegue a mi casa y me sentí segura en mi habitación, llore, volví a llorar, porque no sabía qué hacer… cuando me canse de llorar me quede dormida…
-hija… despierta… bells…- escuchaba a lo lejos y sentía que alguien me estaba moviendo suavemente, poco a poco abrí los ojos y tope con los de mi padre
-Hola – le dije con voz roca – lo siento me quede dormida, ¿ya comieron? – le pregunte
-No, apenas vamos a empezar, solo subí a ver si estabas bien, y si querías bajar a comer algo, bueno no si quieres, tienes que bajar – me dijo con la mirada divertida, y una expresión de enojo falsa
-Si, bajo en un momento, solo iré al baño y ya ok? – le dije
-Bells, ¿qué paso porque lloraste, no me digas que él fue o acaso ella se atrevía a insultarte? – me dijo serio, sabía que tenía que contestarle
-No papa, ni siquiera lo vi, no está en la Cd., al parecer está en New York, así que no le pude dar la noticia… - mi voz fue apenas un susurro
-Ok… y le llamas… o ya decidiste que no lo hará – dijo – por que Jake ya me dijo que te ofreció su casa de Manchester, y creo que sería una buena idea, demás así podrías ver a tus primos a Emmett y a Alice, sabes que te adoran, y así no estarás, sola y nosotros te iríamos a ver los fines de semana
-Yo… no he decidido nada, después de la próxima consulta con la Dra. Lo decido ¿vale?
-Ok bella, eso está bien…nosotros te apoyaremos en todo – me dijo, yo solo asentí y me levante de la cama y camine hacia el baño
Ya había pasado una semana más, hoy era mi primer ultrasonido, pero estaba algo triste, porque él no estaba conmigo, el siempre había estado con migo en los dos ultrasonido que me habían realizado en los dos embarazo previos, pero hoy iba a ser distinto, ya que mi familia iba a estar hay conmigo, pero no iba a ser lo mismo
Me toque mi vientre, todavía no se notaba nada, pero la piel se sentía más firme que de costumbre…Hola, bebe, espero que estés bien, te voy a cuidar mucho los meses que este dentro de mi… ya quiero tenerte en mis brazos… siento que tu papa no vaya a estar hoy con nosotros… de verdad lo siento mucho
Las lagrimas me volvieron a traicionar, las malditas eran mis peores enemigas en este instante, que ¿no tenían a otra mujer embarazada que molestar? me pregunte
-¡Hija ya estamos listos… apúrate! – me grito mi mama desde las escaleras, al parecer no era la única ansiosa por conocerle, me reí
-Si, ya sé que les urge – les dije en cuanto llegue al último escalón – bueno salgamos
Cuando llegamos al consultorio, la secretaria me dijo que tenía que entrar en una puerta que estaba ubicada al a un costado de ella y que me recostara que unos momentos la Dr. Angela me atendería
-Hola Bella, Renée ¿y usted es…? – le pregunto a mi padre… si el también lo quería ver, al parecer él era el más emocionado por verle hoy, inclusive más que mi madre, pues tenía una sonrisa que en la vida le había visto
-Charlie, el padre de Bella
-Oh mucho gusto, bueno empecemos, sube tu blusa y baja un poco tu pantalón – me dijo – voy a poner un poco de gel en tu barriga, esta algo fría – y si que estaba fría la condenada – bueno veamos, empezó a espárcelo con el aparatito que se asemeja a un mouse – mire aquí esta… su tamaño es perfecto, 29mm, ya tiene sus manitas formadas y también sus ojos, ambos se forman alrededor del primer mes así que ahora ya están más definidas en este momento, puesto que tienes 11 semanas, ¿quieres escuchar su corazón? – me pregunto, yo solo asentí, pues no podía decir nada y no podía dejar de mirar a mi bebe
De repente, el sonido más hermoso que haya escuchado empezó a retumbar fuertemente y muy rápido, las lágrimas empezaron a salir de mis ojos, sentí que mi madre me sostenía la mano y la apretaba, y mi padre me daba un pequeño beso en la frente.
-Es hermoso bella – susurro mi madre
-Si – respondió mi papa también con un susurro.
No podía dejar de mirarlo, dentro de mi sentía dos cosas, pura felicidad y un poco de culpa, porque no había podido decirle a Edward que iba a tener un hijo… pero no solo por eso, sino también porque estaba decidida que no se lo diría, al menos no todavía, y también porque mi bebe era el que se vería afectado por esta situación, pero debía de ser fuerte por él y por mi también.
Cuando salimos de la consulta mi mama y papa tenía una enorme sonrisa, yo por mi lado, la tenia, pero estaba segura que mis ojos no transmitían felicidad, pues era tristeza mezclada con felicidad lo que tenía dentro de mí.
-¿Hija, estas bien? – me dijo mi mama, sacándome de mis pensamientos
-Si ma, es solo que tengo sentimientos encontrados, pero no te preocupes – le di una pequeña sonrisa
-Es porque él no está aquí ¿verdad?, pero sabes que si deberás lo quieres contigo en este tipo de experiencias que vivirás con el bebe, solo tienes que llamarlo y estoy segura que el vendrá en menos de lo que tu esperas.
Yo solo la mire y me subí al auto rápidamente.
Cuando llegamos a la casa, fuimos directo al comedor, donde Jake, ya estaba sentado y a punto de terminar con nuestra rasión de comida
-hey, no te comas todo, que tengo que alimentar a tu sobrino – le dije apuntándole con el dedo
-Eh… no si yo solo me aseguraba de que todo estuviera bien cosido – nos dijo con una sonrisa inocente – bueno y como les fue, de seguro mamá lloro
-pues si llore, ¿algún problema? – dijo mi mama con enojo fingido
-No mami, claro que no – contesto Jake, ver para cree tan grandote y se comporta como niño de 5 años, atemorizado por su madre
-Bueno ya no, que tengo hambre – le dije y me senté en la mesa.
-¿Entonces si me van a platicar? – pregunto Jake
-Pues todo está bien al parecer, tengo 11 semanas, así que el primer trimestre está por terminar, y pues me dieron unas fotos y el video de la ecografía
-Oh que bien, al rato lo vemos vale, antes de ir a dormir, ¿si? – me pregunto
-Claro Jake
-Wow!, ¿esa cosita tan pequeña es? – me pregunto sin quitar los ojos de la T.V
-Si, es hermoso
-Obviamente, va a ser igual a mí, ¿qué más esperabas? – me dijo, rodando los ojos
-Hey, no maldigas a mi hijo, el obviamente no será igual a ti, si no imagínate, será muy desgraciado
-¡Oye yo soy muy hermoso! – me dijo, con ofensa fingida
-Si claro, bueno ya termino, me voy a dormir
-bells, ya pensaste lo que vas a hacer, dijiste que ibas a decirnos que ibas a hacer después de la consulta – me dijo cuando yo estaba junto a la puerta de su habitación
-Si Jake, ya lo decidí…
-¿Y? ¿Si te vas a Manchester? – me interrumpió
-Mañana les informare, quiero que estén mama y papa también, ok?
-Ok, que descanses
-igual tu
En la mañana me levante algo enferma, tuve que correr al baño para vomitar, como lo odiaba, pero lo mejor es que no diario me sucedía, y también es que ya se iban a quitar por completo, por lo que había leído en algunos libros que había comprado en la semana.
-buenos días
-Buenos días – me contestaron al mismo tiempo
-Ya tome mi decisión – les dije, pero mirando a mi padre
-Y bien hija, que has decidido – me dijo mi papá
-Me voy a Manchester y…- Jake me interrumpió
-Lo sabía qué bueno que no se…
-espera, aun no he terminado, bueno y en cuanto a Edward he decidido que si se lo diré, no se me hace justo no hacerle saber que va a tener un hijo
-¿Qué?, no bells, el no se la merece, no merece ser parte de la vida de ese niño
-Pues yo pienso lo contrario, te parezca o no, yo no quiero que mi hijo o hija un día me pregunte donde está su papá o si va a ir a verle, así que prefiero que se conozcan y ambos sepan que existen y que sapan donde se encuentra, y no quiero oír una palabra más – le grite, las lagrimas de mis ojos bajaba por mis mejillas, y salí corriendo a mi cuarto
Cuando llegue a él, fui al baño a secar mis lágrimas y tome mi bolso y las llaves, cuando llegue a la puerta mi madre me dijo.
-Bella, espera – yo me detuve pero no voltea a verla – que bueno que no haya puesto tu orgullo sobre tu hijo o tu hija, tú sabes que yo te voy a apoyar en todo lo que tú decidas, ¿ok? Y también tu padre, y en cuanto a Jake, ya sabes que siempre regresara a ti con el rabo entre las patas, así que no le hagas caso, ¿quieres que te acompañe a verlo, yo te espero afuera si quieres? – me dijo.
-No mamá, es algo que necesito hacerlo yo sola, no tardo
-Ok, pero detente a comprar algo de comer sí, ya sabes que tienes que hacerlo
-Si mama no te preocupes – salí de la casa y me dirigí a la oficina de Edward
-Hola bella, en que te puedo ayudar – me dijo Lauren, con una sonrisa
-Hola, quería saber si Ed...Ward esta – dije, con un poco de dificultad al decir su nombre, ya no le podía decir Ed, pues ya no era mío
-Claro, pero esta con un cliente, no creo que se tarde, siéntate ¿quieres una café o té? – me ofreció
-No gracias, así estoy bien – cuando estaba por sentarme, la puerta de la oficina de Edward se abrió y salieron dos hombre
-Cariño, ya puedes pasar, ¿o quieres que te anuncie? – me dijo Lauren
-No, así está bien – le dije, abrí la puerta y entre, cerré la puerta y Edward no levanto la vista de unos papeles que tenia sobre su escritorio, empecé a escuchar mi pulso y sentí que la piernas me empezaban a templar de los nervios
-Dime, Lauren, ¿qué ocurre? – pregunto el
-No soy Lauren – le dije medio divertida y medio nerviosa, no sabía cuál sería su reacción, y definitivamente no esperaba que soltara rápidamente los papeles, y subiera la mirada, la cual trasmitía felicidad pura, la manera en que me miraba cuando venia por él para comer, o ir al cine o solo para por estar con él – creo que soy a la última persona que esperabas ver el día de hoy ¿verdad?
-Eh… no, digo si, hola bella, ¿estas bien? – me dijo, primero con algo de alegría y otro sentimiento que no sabría decir, y después con preocupación – siéntate, por favor – me señalo la silla frente a su escritorio
-Gracias – me senté y lo mire a los ojos – Edward, vengo a decirte algo muy importante… - dude – veras, un mes después de que me fui a la casa de mis padres descubrí que algo andaba mal en mi…
-Estas enferma, ¿de qué? Porque no me avisaste, sabes que… - me dijo angustiado, ¿Qué, ahora le importo?
-Espera todavía no termino – le dije algo molesta – así que decidí ir con el Doc. Y me dijo que… - me calle por unos segundos, mi estomago me dolía, las manos me sudaban, ¿y si no lo hacía feliz con la noticia? ¡Ay bella, solo dilo!
-Que te dijo, ¿bella? Me estas preocupando
-Estoy embarazada, tengo 11 semanas
Su mirada me intimido, me miro como si quisiera matarme, se enojo, sabía que no debía decírselo, después de unos segundos volvió a respirar y una gran sonrisa apareció en su cara, nunca lo había visto así de feliz, ni si quiera cuando nos casamos y ni por asomo cuando nos enteramos que estaba embarazada las dos veces pasadas
-Bella…- se paro y camino hacia donde yo estaba sentada y se incoó frente a mi - hoy me has hecho el hombre más feliz de la tierra – abrazo mis piernas y note que estaba llorando – gracias… no sabes cuánto te lo agradezco… vamos a tener un bebe
-Si… - fue lo único que pude decir
-Y cuando vas a ir a hacer la ecografía, yo tengo que estar hay… tengo que ver a mi hijo cuando tu también lo vallas a ver por primera vez – me dijo con ilusión y ahí fue donde me sentí más miserable
-Mmm… veras, es que ayer fui a hacerme la ecografía – le dije con un susurro, alzo rápidamente la cara y me dijo
-¿y por qué no me hablas? Sabes que no me hubiera reusado…
-No te lo quería decir por teléfono y quería saber si todo estaba bien antes de decírtelo, no te quería ilusionar de nuevo –tome mi bolso y saque una foto y una copia del video que me habían dado – mira te traje la foto para que lo veas y el video, pero ese no te lo puedes quedar porque solo tengo uno – le dije con un mohín, en ese momento se separo de mis piernas y me miro y después a la foto, cuando la iba a tomar, escuchamos que provenían gritos de la recepción y de pronto la puerta se abrió y entro Tanya, el embarazo ya era más que notable, al parecer unos 5 meses
-Edward…- se detuvo y poso la mirada en mi - ¿me quieres explicar que hace esta aquí? ¿Me estas engañando con esa… poca cosa? – me miro como si fuera una bicho al cual se debía aplastar, en ese momento, fue cuando me arrepentí de haber ido a verlo
-¡Tanya! – Gritaron Edward y Carlisle, que en ese momento entraba a la oficina y cerraba la puerta – no tienes por qué hablarle así a Bella y menos enfrente de mí, me entendiste – le dijo Carlisle, con una mirada que daba miedo
-Pero… - empezaba a decir Tanya, pero Edward la paro
-¿Que estás haciendo aquí? Que no te dije que no me gusta que vengas y que entres de esa manera a mi oficina y mucho menos voy a tolerar que te dirijas de esa manera a Bella – le grito Edward, mientras caminaba para ponerse frente de mi, como defendiéndome, yo rara vez lo oía gritar y mucho menos me gritaba a mí y tampoco me prohibía venir a verlo, eso me pareció raro, pues pensaba que estaba enamorado de ella…
-Pero porque me gritas… no debería de ser yo la ofendida, ya que ella está aquí – le dijo Tanya a Edward, mientras esta se caminaba hacia el
-La ofendida, por favor Tanya, no nos hagas reír – le dijo Carlisle – aquí la única que es la ofendida es ella
-Esperen, dejen de gritar, que no le hace bien en su estado, así que la que se va soy yo, con permiso – le dije a Edward, para que me dejara pasar, el cual se giro para verme
-No bella, tú no tienes por qué irte tenemos muchas cosas que hablar y planear – me dijo con un susurro
-Después – le respondí
Cuando pase junto a Tanya, esta me tomo por el brazo y me jalo
-No te le acerques de nuevo me entendiste – me dijo y de pronto sentí una pulsada en la mejilla derecha, la muy zorra me había golpeado, en ese momento Edward y Carlisle se acercaron y Edward la tomo de un brazo y Carlisle me paso un brazo por los hombros y me saco de hay
-¿Estas bien bella? – me pregunto Carlisle, una vez que me sentó en uno de los sillones que estaban en su oficina
-Si, no te preocupes – le dije muy bajito, estaba muy sorprendida de la reacción de Tanya y de Edward
-Te traeré hielo – salió unos momentos de la oficina y en cuanto entro me los puso en la mejilla – lo siento, pero será mejor, si no se te va a hinchar, ese mujer te dio con todo, no sé como Ed la soporta – yo solo lo mire y hice una pequeña sonrisa – Bella, porque Edward estaba llorando
-Como sabes…
-Es mi hijo y aparte tenía los ojos rojos, dime se en contentaron - sus ojos brillaron de esperanza, al igual que Esme y Jazz, Tanya tampoco era de su agrado
-No, claro que no, solo vine a informarle de algo – mire el reloj y note que ya era medio día y tenía hambre – y como ya le informe, me retiro, no quiero causar más problemas, adiós – le di un beso en la mejilla y él me lo devolvió también
-Bella, sabes que Esme te extraña y me preguntaba si podrías ir a darte una vuelta por la casa, sabes que siempre serás bienvenida, tú siempre serás nuestra familia, siempre – me dijo
-Claro, iré a verla en la semana – salí de la oficina lo más rápido que pude
En cuanto llegue subí a mi cuarto a llorar, me sentía ofendía por culpa de Tanya y a la vez feliz por la reacción de Edward, aunque sigo desconcertada por muchas situaciones, la primera era el por qué me miro con enojo cuando le dije que estaba embarazada, pues no sabía si era hacia mi o hacia él, y después me defiende de ella, aunque no muy bien pues salí con una cachetada…
-Bella, vamos abre los ojitos que tienes que comer algo – me dijo Mary – anda que tu madre me va a pegar si no te lo comes – me dijo con una sonrisa
-gracias – tome el plato y comencé a comer
-Si necesitas algo más me hablas – yo solo asentí y salió
Cuando termine de comer, me volví a recostar, me sentía muy cansada, pero ya me estaba acostumbrando, desde hace varios días me sentía así, que me volví a recostar.
-Hija… vamos despierta – me movió mi mama, ¡porque nadie me dejaba dormir!
-¿Qué pasa?, porque no me dejan dormir, me siento algo cansada
-Es que tienes visita – se paro y salió del cuarto, de pronto entro a la persona que menos pensé
-Hola de nuevo, al parecer tampoco esperabas que viniera verdad – me dijo Edward
Comenten pliss!!!
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